4/08/2011

Estrasburgo admite una demanda por discriminación del Estado español a los evangélicos


El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha admitido a trámite una demanda presentada por la Iglesia Evangélica Española (IEE) contra el Estado Español a favor de la pensión de jubilación de un pastor protestante.

El Tribunal Europeo ha señalado en un comunicado que darán traslado de la demanda al Estado español para que la conteste.

En esta misma línea de comunicación de lo decidido, el Tribunal de Estrasburgo ha enviado una notificación a la Iglesia Evangélica Española (IEE) en la que el magistrado ponente afirma que "existen indicios de discriminación en la actuación del Estado Español contra los pastores evangélicos fundada en la religión".

Esta demanda ha surgido ante el no reconocimiento en España del derecho de los pastores protestantes de tiempos del franquismo a recibir una pensión de la Seguridad Social; algo que por la normativa habitual no puede ejercerse, ya que no era legal ser pastor protestante durante el Gobierno de Franco. Otros colectivos con una situación similar reivindicaron este mismo derecho y les fue reconocido, salvo al colectivo protestante única y exclusivamente.

La IEE ha reivindicado este derecho por un lado la de la negociación con el Estado, mediante la FEREDE (Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España) y por otro mediante contactos personales. También intentando que las Cortes Generales introdujeran un artículo en la Ley de Presupuestos Generales del Estado reconociendo el citado derecho y, por último, utilizando el camino de la Justicia.

Esta última vía, la jurídica, la inició la IEE al presentar una demanda solicitando la pensión de jubilación para uno de los pastores, que fue revocada por la Sala Social del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Ante dicha decisión, presentó un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, que no fue admitido. Finalmente, la Comisión Permanente de la IEE decidió presentar esta demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Ahora, ante la respuesta de este último, la Iglesia Evangélica Española ha expresado su "gran satisfacción" por la admisión a trámite de su demanda y lo consideran "un pequeño paso adelante". "Es un reconocimiento de que, en principio, y según el Magistrado ponente, existen indicios de discriminación en la actuación del Estado Español contra los pastores evangélicos fundada en la religión y nos permite mantener la esperanza de que al final se dicte sentencia favorable a nuestro planteamiento", indica.

30 evangélicos mexicanos expulsados exigen al gobierno de Chiapas que les permita regresar a sus comunidades


(NoticiaCristiana.com). Después de un año y tres meses de ser arrancados de su comunidad natal por practicar una fe distinta al del grupo, 30 indígenas evangélicos habitantes de Los Llanos y 10 de San Gregorio en Huixtán, exigen al gobierno de Chiapas dar una solución definitiva para poder regresar a sus comunidades y sobre todo recuperar su vida.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en México, ha emitido una recomendación al gobierno de Juan Sabines, pidiendo actuar conforme marca la constitución que para garantizar la libertad de culto por lo que pidió el retorno de los expulsados a Los Llanos y San Gregorio.


Aunque el mismo gobierno chiapaneco, ha apoyado a los expulsados rentando una casa y ofrecido alimentación esto no ha podido resolver el problema de fondo ya que muchas familias tienen niños pequeños que han dejado la escuela y por ello han perdido su estudio; los padres de estos deben quedarse mirando el gran vacío que representa esta casa y cruzarse de manos ya que el modo de ganarse la vida quedo allá, atrás de las montañas en sus parcelas, en sus animales; las madres son las que sufren más al ver a sus hijos encerrados entre cuatro paredes y añorando que estos pudieran correr entre los paisajes verdes de San Gregorio.

Por ello piden los expulsados al gobierno, que resuelva el conflicto haciendo valido los derechos que marca la constitución al dar la libertad, de que cada mexicano profesé la religión que quiera sin sufrir persecución alguna por su credo.

Una mujer evangélica expulsada, entrevistada con lágrimas en sus ojos confesaba que “es muy triste ver a mis hijos no poder vivir una vida como la de cualquier niño, extrañamos nuestras casas, nuestros animales y nuestra forma de vivir en el campo, extrañamos la tierra donde vivieron nuestros padres y donde nosotros también queremos vivir”.

Acciones legales

El Vocero de Voz de los Mártires en México, Esdras Alonso, explicó que se han tomado medidas legales para hacer que los expulsados puedan regresar a casa; se tuvo un plantón de 60 días frente a la Fiscalía de Justicia Indígena de San Cristóbal de las Casas y no existió solución.

Las demandas que pedimos es el retorno a las dos comunidades, reparación de los daños pues un templo y 13 casas fueron destruidos y hacer caso de la recomendación emitida por la CNDH en este problema.

Esdras Alonso, reveló que “se han tenido pláticas con el gobierno estatal para dar solución al conflicto y que este se ha comprometido a dar respuesta definitiva en dos semanas”.

Ya han pasado semana y media del plazo que el gobierno prometió para dar solución; si la administración estatal no cumple – señaló Esdras Alonso – los expulsados estarán haciendo una caravana desde San Cristóbal de las Casas hasta la ciudad de México para pedir respuesta al gobierno federal y pedir justicia a instancias internacionales

2/07/2011

DATOS SOBRE ISRAEL QUE LE AYUDARAN A COMPRENDER EL CONFLICTO ARABE-ISRAELI



Israel nació como pueblo en el año 1312 a.C., dos mil años antes de la aparición del Islam en el 7mo siglo d.C. Dios dijo a los hijos de Israel que les entregaría una tierra como herencia eterna, y esa tierra pertenece a Dios, para que Él haga con ella como Él quiera (Lev. 25:23).

* Luego de que los israelitas conquistaran la Tierra Prometida en 1272 a.C., tuvieron completo dominio de la tierra por mil años. Después del año 70 d.C., otras naciones tomaron control de la tierra judía. La mayoría de la población fue esparcida alrededor del mundo y carecieron de patria hasta el 14 de mayo de 1948, fecha en que nació el moderno Estado de Israel. A pesar de su exilio, siempre permaneció por lo menos una cantidad mínima de judíos en la tierra.

* Los profetas hebreos declararon que Dios hizo un pacto entre el pueblo judío y la tierra de Israel que duraría mientras permanezcan el sol, la luna y las estrellas en el firmamento (Jer. 31: 35-37).

* Se menciona a Jerusalén más de 700 veces en la Tanaj, las Escrituras Hebreas (el Antiguo Testamento), mientras que en el Corán no se menciona una sola vez.

* El rey David estableció a Jerusalén como la capital de Israel, pero ésta nunca ha sido la capital de una entidad árabe o musulmana. Cuando los jordanos ocuparon a Jerusalén, nunca procuraron hacerla su capital.

* Durante el segundo siglo, el emperador romano Adriano le puso el nombre de “Palestina” a la tierra para resaltar el nombre de los peores enemigos de Israel, los filisteos. A Jerusalén le puso “Aelia Capitolina”, en honor al nombre de su familia, Aelia.

* La ciudad de Jerusalén nunca ha tenido el mismo significado espiritual para los musulmanes como para los judíos. No existe evidencia de que Mahoma realmente la hubiera visitado. Mientras los judíos oran mirando hacia Jerusalén, los musulmanes siempre han orado en dirección a la Meca, con sus espaldas hacia Jerusalén.

* Jamás ha existido un estado árabe palestino. Aunque tribus árabes vivieron en la tierra después de la conquista musulmana en el siglo 7, tampoco tuvieron una entidad política autónoma. La tierra fue controlada a la distancia por gobernantes musulmanes hasta el 1917.

* Durante los años del Mandato Británico (1917-1948), sueldos más altos y un mejor nivel de vida atrajo a muchos árabes de Siria y Egipto. Bajo ese Mandato, ambos judíos y árabes portaban pasaportes identificándolos como "Palestinos".

* En 1922, el 78% del área bajo el Mandato Británico al este del Río Jordán se convirtió en un estado árabe palestino, lo que fue llamado el Reino de Jordania, y el resto era destinado para Israel.

* En 1947, la ONU redujo el tamaño designado para los judíos, y aún así los árabes rehusaron el Plan de Partición, lo que les hubiera otorgado, en ese momento, el estado que exigen hoy día. Los judíos aceptaron el plan en 1948, pero los líderes árabes indicaron a su gente que se salieran de Israel, prometiendo que eliminarían a los judíos de la tierra y que luego podrían regresar. El 68% se fue sin haber visto un sólo soldado israelí. Así nació el problema de los "refugiados palestinos", los que se han mantenido deliberadamente dentro de campamentos con el propósito de desprestigiar a Israel ante la opinión mundial.

* A la misma vez, los judíos que vivían en tierras árabes fueron forzados a huir de esos países, dejando atrás todas sus posesiones, debido a la brutalidad, la persecución, y las asonadas (“pogromos”) árabes.

* Se calcula que el número de refugiados árabes que salieron de Israel fue alrededor de 650,000. Los refugiados judíos forzados a salir de tierras árabes durante ese mismo período se calcula en igual número.

* Bajo el gobierno jordano, se profanaron los lugares sagrados de los judíos, y les fue negado el acceso a sus lugares de adoración. Bajo el gobierno israelí, todos los lugares sagrados musulmanes y cristianos han sido preservados, y están accesibles a personas de toda clase de fe.

* La Tierra de Israel es una unidad geográfica, desde el Río Jordán hasta el Mar Mediterráneo. Si fuera a dividirse nuevamente, según era antes del 1967, quedaría prácticamente sin protección. También es importante recordar que el Margen Occidental es el centro de la tierra bíblica de Israel, lo que era la antigua Judea y Samaria. Esa región montañosa ofrece una ventaja estratégica de control a quienes la ocupan, además de ser el punto donde la lluvia cae y corre a ambos lados de la montaña. Sin ese territorio, Israel sólo poseería la orilla costanera, de unas 9 a 15 millas de ancho.

* Nunca hubo paz cuando el Margen Occidental y Jerusalén Oriental estuvieron controlados por los árabes entre los años 1948 y 1967. Si la devolución del Margen Occidental pudiera traer paz al Medio Oriente, como tan frecuentemente se ha sugerido, ¿por qué nunca la hubo durante esos 20 años cuando estuvo en manos árabes? Si la Autoridad Palestina dice que estaría satisfecha que se le otorgue la autonomía del Margen Occidental, ¿entonces por qué se formó en 1964 la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), cuando el Margen Occidental ya estaba bajo control árabe? ¿Por qué las naciones árabes declararon la guerra a Israel en 1967, cuando en ese momento poseían el Margen Occidental? ¡No fue para liberar a los palestinos, sino para destruir a Israel!

* El Convenio de la OLP todavía exige la destrucción del Estado de Israel. Ese documento fundamental siempre ha negado cualquier derecho de autonomía a los judíos, y nunca ha sido oficialmente enmendado. Israel le ha entregado a los palestinos la mayoría de los territorios del Margen Occidental, según el Acuerdo de Oslo de 1993, y actualmente son gobernados casi en su totalidad por la Autoridad Palestina. Sin embargo, el liderato de la OLP aún tiene la intención de controlar todo el territorio de Israel, y no sólo el Margen Occidental y la Franja de Gaza, razón detrás de la más reciente "Intifada" o levantamiento.

* El Sionismo es como un sueño cumplido, que aún continúa vivo al día presente. Este movimiento surgió a finales del siglo 19, en respuesta a su larga historia de antisemitismo, con el único deseo de que los judíos pudieran vivir tranquilamente en algún lugar según su tradición cultural y religiosa. El retorno del pueblo judío a su propia tierra es el cumplimiento de las promesas de Dios registradas en Su Palabra para estos finales tiempos. ¡Todavía faltan millones de judíos por regresar, y necesitan todo el terreno posible para ubicar a esos inmigrantes, que vienen desde el norte, sur, este y oeste!

* Para hacerle justicia al pueblo palestino, ¿será necesario formar un segundo estado árabe palestino? Ese estado ya existe, y es Jordania, donde una gran mayoría de los ciudadanos son palestinos. Además, existen por lo menos veinte estados árabes o musulmanes vecinos que los podrían acomodar, en contraste con un sólo estado judío.

* Israel es el único estado democrático en la región. Las autoridades israelíes se esfuerzan por tratar bien a los árabes que quieran establecer su hogar en Israel. Israel trata mejor a sus ciudadanos "palestinos" que los propios gobiernos de la Autoridad Palestina, Jordania, Siria, y Egipto.

* Las gangas de niños y adolescentes que arrojan piedras no son inocentes ni inocuos. Entre esos jóvenes también se encuentran francotiradores y soldados palestinos armados. Si a éstos no se controlan, podrían atacar, como ya lo han hecho, a ciudadanos inocentes. Un gobierno responsable tiene la obligación de mantener el orden y control civil.

* No existen soluciones fáciles para este problema. Ore por todas las partes involucradas, tanto por los palestinos musulmanes como los árabes cristianos, quienes con frecuencia quedan atrapados en medio de las hostilidades, por los jóvenes soldados israelíes, quienes tienen que tomar decisiones difíciles mientras enfrentan pedradas y balazos mortales, como por los líderes políticos nacionales e internacionales, quienes necesitan la sabiduría de Salomón.

Los que creemos en la Biblia como palabra verdadera de Dios deberíamos analizar y comprender los siguientes versos:

Deuteronomio 32:8 – “Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones, cuando hizo dividir a toda la humanidad, estableció los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.”

Joel 3:1 - “En aquellos días, y en aquel tiempo en que haré volver la cautividad de Judá y de Jerusalén, reuniré a todas las naciones, y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi herencia, a quienes ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra.”

9/21/2010

¿TENEMOS ALGO QUE DECIR A DIOS DIARIAMENTE?

POR MATTHEW HENRY

Tenemos algo que decir a Dios diariamente como amigo a quien amamos y con el cual tenemos franqueza. A un amigo así cuando pasamos cerca de su casa lo visitamos, y nunca nos hallamos sin tener algo que decirle, aunque no haya ningún asunto especial pendiente entre los dos; con un amigo así podemos derramar nuestro corazón, podemos profesarle nuestro afecto y estima, y le comunicamos nuestros pensamientos con placer; Abraham es llamado el amigo de Dios, y este honor es asimismo el de todos los santos, pues dijo Cristo: no os he llamado siervos, sino amigos. Él guarda su intimidad con los justos; nosotros somos invitados a familiarizarnos con Él, a andar con Él como un amigo anda con otro amigo; la comunión de los creyentes ha de ser con el Padre y con su Hijo, Jesucristo; y ¿no tenemos algo para decirle?
¿No es bastante ir al trono de su gracia para admirar sus infinitas perfecciones que nunca podemos comprender plenamente, y que nunca contemplaremos bastante y en las que nunca tendremos bastante complacencia? ¿O para complacernos en contemplar la hermosura del Señor y darle la gloria que debemos a su nombre? ¿No tenemos mucho que decirle en reconocimiento de su gracia condescendiente en favor de nosotros, al manifestarse a nosotros y no al mundo, y en la profesión de nuestro afecto y sumisión a Él: Señor, tú sabes todas las cosas, Tú sabes que te amo?
Dios tiene algo para decirnos como amigo, cada día, por medio de su Palabra escrita en la cual hemos de oír su voz; por medio de sus actos providentes y en nuestras conciencias, y Él escucha para ver si nosotros tenemos algo que decirle como respuesta, y es un acto hostil si no lo hacemos. Cuando Él nos dice: Buscad mi rostro, ¿no tendrían que contestar nuestros corazones como a alguien a quien amamos «Tu rostro buscaré, Señor»? Cuando nos dice: «Volved, hijos descarriados», ¿no deberíamos contestar inmediatamente: He aquí, hemos venido a ti, porque Tú eres nuestro Señor Dios? Si Él nos habla por medio de la reprimenda y nos redarguye, ¿no deberíamos contestarle por medio de la confesión y la sumisión?
Si nos habla por medio del consuelo, ¿no deberíamos contestarle con alabanza? Si amas a Dios no tienes por qué estar buscando algo que decirle, algo que tu corazón derrame delante de Él, pues Él ya lo ha puesto allí por su gracia.

8/22/2010

Obreros cristianos


Obreros cristianos :

¿Cómo les influiría el estar dos semanas en el infierno?

Cuando Guillermo Booth fundó el Ejército de Salvación en el Este de Londres, no tenía mucha esperanza de atraer a sí mismo a muchos jóvenes, consagrados, que captaran su visión acerca de los perdidos. En el transcurro del tiempo, inauguró una escuela de orientación con el solo propósito de enseñar a sus estudiantes cómo ganar almas. Un día, mientras les enseñaba el evangelismo, él exclamó en un tono dramático y dijo:

—Me gustaría muchísimo si yo pudiera enviarlos a todos al infierno durante dos semanas.

Ustedes saben lo que quería decir. Si aquellos jóvenes pudieran vivir en medio de los lamentos y quejas de los condenados por unos pocos días, ellos regresarían a la tierra con una pasión inmortal para advertir a los hombres del cómo escapar de la ira venidera.

Oh, Dios, pensar en las tantísimas almas que fallecen a cada momento, destinadas a gozarse eternamente en el cielo o lamentarse en el infierno para siempre. Oh, conmuéveme, y dame nueva fuerza, para que no pase ni uno de ellos a la muerte en vergüenza y pecado; que yo, usado por Ti, pueda buscarlas y ganarlas para tu honra y gloria.

-por H.C. Van Wormer

Por sus frutos los conoceréis

Falsos profetas en la grey

Usted puede conocer un árbol frutal por los frutos que produce. Muy fácil, ¿verdad? Es como dice la Biblia en Mateo 7.16: Por los frutos los conoceréis. De la misma manera, usted puede conocer el corazón de una persona por las obras que hace. Esto no es tan fácil, pero se aplica en la misma forma al corazón humano como al árbol frutal.



Luís Sánchez conocía bien tanto las nueces como los árboles de nueces. Desde hacía treinta años los cultivaba en el valle Shenandoah de Virginia, EE.UU. Por medio de injertos, él mismo había desarrollado nuevas variedades. Para poder hacer esto, seleccionaba los mejores tallos de los diferentes árboles, y con mucho cuidado los injertaba a troncos ya de antemano preparados. Satisfecho veía crecer esos nuevos tallos hasta que, finalmente, se hacían árboles llenos de nueces.

Pero Luis Sánchez nunca decidía propagar o producir una nueva variedad juzgando solo por el árbol. Más bien los juzgaba a cada uno por la calidad y la cantidad de frutos que producía. Después de haber sacado de la cáscara la sabrosa nuez, todavía la pesaba aparte y hacía un porcentaje comparando la cantidad de nuez con las cáscaras. A base de todo esto, escogía las mejores variedades.

Así también usted, igual que Luís, juzga y evalúa todo árbol frutal por sus frutos: las ricas papayas, las dulces naranjas, las deliciosas cerezas, los jugosos mangos. Siempre son los frutos los que llaman la atención.

Y así es en su vida espiritual: son los frutos los que valen. ¿Qué, pues, son los frutos espirituales? Son las buenas obras que usted hace; no sus buenas intenciones ni su fe que no se puede ver. Las espontáneas y visibles acciones que usted hace, a ésas me refiero.

¿Cuáles son las acciones que usted recuerda todas las noches cuando está para acostarse? ¿Son actos bondadosos, cuidadosos, sanos y puros? ¿O saben a egoísmo, impureza, codicia, e impaciencia? ¿Le cuesta decidir qué clase son? Hagamos las preguntas de otra manera. Cuando usted examina la vida de otros, ¿qué clase de acciones encuentra en ella? ¿Es verdaderamente tan difícil saber si los hechos de otros son buenos o malos? Probable que no.

Ahora, ¿qué clase de frutos ven otros en usted cuando ellos le examinan? 0 más importante, ¿qué dirá Jesús cuando Él examine sus actos? ¿Encontrará los frutos de su vida podridos, llenos de gusanos, sin sabor o pura cáscara? ¿Puede usted imaginar las acciones suyas en las manos del Maestro? ¿Serán como frutos escogidos, de buen gusto, y abundantes? La respuesta es muy importante, porque Jesús enseñó: “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7.20).

Jesús quiso que supiéramos que Él juzgara a todo hombre por sus obras. Las obras muestran lo que hay en el corazón. Además, Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis”, porque quiso que nosotros supiéramos juzgar los corazones de los demás por sus acciones. Este pasaje hace énfasis especialmente en que sepamos distinguir entre los profetas verdaderos y los profetas falsos. Jesús explicó que el fruto que el hombre produce revela qué clase de maestro él es. Jesús no enseñaba que él mismo podía discernir la fe del invisible corazón, aunque claro que sí, puede. Lo que Él decía significa que hombres como usted y yo podemos evaluar por las acciones la invisible creencia de otros.

Por lo tanto, debemos tener nuestros ojos abiertos para cerciorarnos si lo que otros dicen concuerda con lo que hacen. Pero no dejemos nosotros de hacer buenos frutos por estar juzgando los frutos de los demás. Tampoco pensemos en hacer muchas buenas obras para disfrazar un corazón malo o cubrir acciones malas. Eso de nada servirá; las uvas no crecen en arbustos espinosos, ni los higos en los abrojos.

Usted necesita el tronco correcto para poder dar frutos buenos. Por lo tanto, si su vida es estéril o produce malos frutos, deje que Jesucristo lo purifique ahora mismo. Usted verá luego los hermosos frutos brotar de los tiernos retoños de su vida. El resultado natural será buenas obras, las que Jesús llamó buenos frutos.

No debemos esconder esos frutos. En Mateo 5.16, Jesús dijo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Todo el mundo espera ver buenas obras en la vida de los cristianos. Todos también juzgan la falta de fe en otros por sus obras malas.

Y así los cristianos pueden juzgar a los hombres de la misma manera. Hechos malos quiere decir un corazón malo, no importa lo que diga con su boca. ¿Por qué? Porque el mismo Jesús enseñó esta simple verdad, tomando ejemplo de la naturaleza: “Por sus frutos los conoceréis”.

—Santiago Landis