SÍNTOMAS QUE PRECEDEN AL AVIVAMIENTO
Dr. James Stewart
Estoy seguro que estarán de acuerdo conmigo cuando hablo de una desesperada necesidad de que llegue la hora de una visitación fresca del cielo. Un trabajo poderoso y sobrenatural de Dios resolvería todos nuestros problemas en la iglesia aquí y en todo el mundo. Los problemas que laceran nuestra vida de iglesia desaparecerían con el nuevo toque del Espíritu de Dios. Estaría llena de misioneros y de recursos para los campos extranjeros. Los millones de paganos que hasta ahora se encuentran en la oscuridad pronto serían evangelizados. Con el fin de orar con inteligencia y fe, debemos saber qué es un avivamiento y cuáles son sus síntomas. Sabemos que la palabra "Síntoma" no es un término teológico sino un término médico; cuando un doctor dice que un paciente tiene cierto mal, ¿cómo lo sabe? Simplemente porque él ha encontrado los síntomas y ha diagnósticado el caso. Pues bien, hay síntomas definitivos de cuándo va a venir un avivamiento. Yo puedo ir de congregación en congregación, de pueblo en pueblo, y diagnosticar rápidamente la condición espiritual de los creyentes y asi saber si van a tener un avivamiento o no. Es posible que estés orando sin fe por un avivamiento si no observas cuidadosamente los síntomas del avivamiento que viene. Estos síntomas son los mismos en toda congregación, en toda ciudad, en toda nación, no importa lo diverso de los antecedentes. En todo lugar a donde voy, busco con oración profunda su diagnóstico espiritual para ver si el Espíritu de Dios está trabajando ahí realmente. Cuando veo estos síntomas entre un grupo de creyentes, entonces puedo sin temor a equivocarme, pronosticar un poderoso avivamiento.
SÍNTOMAS DE UN AVIVAMIENTO
ESPÍRITU DE HUMILLACIÓN Y CONFESIÓN
"Y derramaré sobre la casa de David y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito." Este espíritu de gracia y de oración se produce por el poderoso derramamiento del mismo Espíritu Santo. De hecho, el espíritu de gracia y de oración es sólo otro nombre del Espíritu Santo. Cuando el Espíritu Santo comienza a trabajar entre su pueblo, preparándolo para un avivamiento, siempre hay llanto, lamento y confesión. El pueblo de Dios se humilla y se quebranta delante de la cruz, mientras miran fijamente el asombroso amor de su querido Redentor. Así, humillados, lloran amargamente por sus pecados. "Oh Dios", claman, "¿cómo pudo mi corazón ser tan frío?, ¿cómo pudo mi vida de oración ser tan miserable?, ¿cómo pudo mi amor por mis hermanos y por mis hermanas ser tan pobre a la luz del calvario?" "Oh Dios", claman, "perdóname por mi rencor, perdóname por mi raíz de amargura, perdóname por mi falta de fruto, perdóname por mi infernal orgullo religioso, perdóname por mi falta de preocupación por este mundo perdido que se está yendo al infierno." Les digo, amigos; no hay nada que humille más que un avivamiento. ¿Estás preparado para esto? ¿Estás preparado para que la lámpara escudriñadora de la Palabra de Dios apunte hacia los escondrijos más profundos de tu ser, de tu vida pública y de tu vida privada? si, mi hermano. Si, mi hermana, antes que venga un avivamiento debe de haber muchas caras avergonzadas y muchos corazones quebrantados.
Cuando veo la maravillosa cruz
En la cual el príncipe de Gloria murió
Mi mayor ganancia la tengo por pérdida
Y derramo desprecio sobre todo mi orgullo.
Queridos amigos; si pudieran ver lo que el ojo de Dios ve en medio de nosotros, ¡te maravillarías de que no nos haya mandado a todos al lago de fuego! Nunca olvides que Dios odia el pecado en todas las formas y tamaños, Él no lo va a tolerar ni por un segundo. Él enviará juicios y después se retirará de ti. "...Y quietaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido" (Ap. 2:5) No es siempre el adulterio, el robo, la borrachera y cosas como éstas las que estorban el avivamiento. Hay otras cosas de condenar. Mientras hablaba con la difunta Sra. Booth-Clibborn, la hija mayor de los fundadores del Ejército de Salvación, acerca de la necesidad desesperada de arrepentimiento en la iglesia, ella dijo muy seriamente:: "Hermano James, ¿sabe qué creo? Creo que los pecados de corazón -raíces de amargura, envidia, celos, rencor o difamación u orgullo religioso- son tan infernales a los ojos de Dios como los pecados externos, como el adulterio o el asesinato." Podría escribir hojas enteras, con lo que he visto como síntomas en nuestro ministerio de avivamiento. En una ocasión yo no pude hablar porque por ocho horas los cristianos permanecieron de pie uno tras otro confesando sus pecados. Ahora, sea en público, en lo secreto o en privado; la confesión debe conducir a una restitución práctica, y si no, todo es engaño. No tiene caso llorar delante de Dios pidiéndole que perdone los pecados si no se va a restituir inmediatamente. No seas hipócrita: "Deja tu ofrenda en el altar y ve y reconcíliate con tu hermano." Sí, lo afirmo de nuevo, éste es el primer síntoma de que viene un avivamiento. Recuerdo una ocasión que oí de una supuesta gran visitación de Dios en cierta ciudad del norte de Estados Unidos. Esperé en vano escuchar que uno de los líderes en la campaña hubiera confesado públicamente sus pecados y hubiera restituido con su esposa; la gran campaña evangelística terminó sin que yo oyera esto. Miles confesaron haberse salvado; las iglesias decían que tenían un gran aviamiento. Este líder público no parecía haberse humillado. Claramente no había habido tal avivamiento. Unas pocas semanas después los pastores sólo podían juntar un puñado de almas nacidas de nuevo; las iglesias volvieron a su tibieza y estado de muerte. Debemos tener el espíritu de quebrantamiento delante del Dios Santo.
ESPÍRITU DE DOLORES DE PARTO
El síntoma de dolores de parto es un gran ausente en las congregaciones actuales. Cuando voy a algunas de ellas a veces pienso que estoy en un zoológico a la hora de comer a causa del ruido. La gente está charlando como si estuvieran esperando el comienzo de un evento deportivo. Es bueno tener un ambiente amigable en la iglesia, pero, ¿cómo puede actuar el Espíritu Santo en ese ambiente? Spurgeon dijo una vez: "Va a haber una gran bendición hoy, porque hay mucho rocío celestial alrededor" Lo que él quiso decir era que había tantos intercesores delante del trono que él sabía que el Espíritu trabajaría poderosamente. No es de extrañar que Dios bendijera a Spurgeon. Por muchos años él tuvo dos veladas de oración semanales donde 4, 000 cristianos oraban por horas; nunnca predicó sin que 500 de sus gentes estuvieran orando en otro cuarto del edificio. No es suficiente para un predicador proclamar el glorioso evangelio de Cristo. Debe predicarlo "...por el Espíritu Santo enviado del cielo..." (1a de Pedro 1:12). Sin embargo, esto no es suficiente. Si va a haber un avivamiento, si la iglesia va a ser apresurada y restaurada a su primer amor, si las almas van a ser salvas; ¡Todos los miembros de la iglesia deben tener dolores de parto para tener verdaderos nacimientos espirituales! "En cuanto Sión estuvo de parto, dio a luz hijos..." En una ocasión Whitefield le gritó a la gente: "si ustedes no lloan por ustedes mismos, entonces yo tendré que llorar por ustedes"; después de esto él rompió en un lloro incontrolable. Muchas veces nosotros hemos oído sollozos y los gemidos de santos preciosos antes y durante los servicios en Europa. A veces los llantos y los dolores de parto eran tan grandes que me fue imposible predicar. Antes de que estallara el avivamiento en Hungría, el Señor me permitió conocer a una hermana única en Cristo; su marido era de familia aristócrata. Ella estaba muy cargada por la condición espiritual de su marido y de su hijo, pero también lo estaba por la deplorable condición de la iglesia de la que era miembro. En todas nuestras reuniones de oración, no importaba si había 4, 000 o 5, 000 asistentes, ella siempre levantaba su mano y clamaba hacia el púlpito: "Hermano James, no nos olvidemos de orar por la iglesia, no nos olvidemos de orar por mi marido y mi hijo" Si, era única, porque igual que Ana tenía un espíritu apesadumbrado; era una de las Anas del avivamiento; agonizaba, tenía dolores de parto. No importaba la hora del día o de la noche. Siempre estaba en las reuniones de oración, ya fieran a las tres de la tarde o a las dos de la mañana. Una madrugada como a las cuatro yo estaba visitando una reunión de oración en la ciudad de Budapest y descubrí que ella llevaba doce horas orando en una iglesia metodista; me acerqué cuidadosamente y la toqué en su hombro y le dije amablemente: "Querida hermana, usted debe irse a su casa ahora, ya ha estadoaqui suficiente tiempo." Me miró a través de las lágrimas y me dijo: "oh James, no me envíe a mi casa, no puedo irme. Además usted no es el Espíritu Santo, no puedo irme hasta que Él me libere. Ore conmigo, mi carga es muy grande". Cuando años después el jefe de los obispos de la iglesia a la que pertenecía esta hermana me agradecía por haber traído un avivamiento a su iglesia yo le contesté: "Amado hermano, hace mal en agradecerme a mí este avivamiento. Es cierto que yo prediqué a miles, pero el avivamiento que vino a su congregación se debe a las oraciones agónicas de una mujer." ¿Tienen este síntoma de dolores de parto en medio de ustedes? ¡Entonces, el avivamiento viene en camino!
ESPÍRITU ANHELANTE
"Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas, para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario" (Sal. 63:2-2) "Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama, por ti oh Dios, el alma mía" (Sal. 42:1). En esta gacela del desierto que brama por las aguas tenemos una preciosa ilustración de los creyentes sinceros y honestos, con almas sedientas por Dios. Nos han dicho en los zoólogos que el ciervo es un animal que brama por las aguas; literalmente jadea todo el día, pero especialmente después de un recorrido por el desierto árido. ¿Cuál es tu condición espiritual y la de tus amigos creyentes? ¿Tienen hambre y sed de Dios? ¿Tienen ese espíritu anhelante de Dios? ¿Tienen ese anhelo espiritual de ver Su poder y Su gloria manifestados en Su santuario? Desgraciadamente, esa cualidad espiritual es muy rara. Habla con los cristianos nominales de las cosas santas de Dios; predica a la congregación evangélica promedio acerca de las cosas gloriosas de nuestro bendito Señor, y sólo tendrás una respuesta pequeña. La razón no hay que buscarla lejos: están aburridos; están cegados de tanto oír. Su pecado es alterar las cosas santas, ya han oído todo y a todos, ya hay saciedad en sus almas; han perdido la dulce sensación de la bendita presencia de la majestad de Cristo. Ministrarlos es como pararse en el glaciar más grande de Europa en el este de Noruega, ¡el cual es de 500 millas cuadradas de hielo sólido! La palabra de Dios se congela en tus labios y el alma se estremece dentro de ti. Si el arcángel Gabriel fuera enviado a ministrarlos sería una obra deprimente. Uno de los grandes requisitos de un avivamiento es: escasez. "Por que yo derramaré aguas sobre el sequedal..." (Is. 44:3). Muchos cristianos dicen politicamente: "Me necantaría ver un avivamiento" pero por su simple tono de voz sabes que no tienen un deseo real. Recientemente en una ciudad de Europa, después de un largo servicio de sábado en la tarde , los creyentes permanecieron seis horas en la sala de reunión el domingo escuchando una predicaciónsazonada con oración y alabanza: ¡no querían irse a sus casas!, no estaban interesados en su hermosa comida de domingo. ¡Quién quiere abandonar un banquete de ls mejores cosas en la santa presencia de Dios, sólo para ir a comer un filete o un pollo frito! No es de extrañar que el Salvador dijera: "María ha escogido la mejor parte, la cual no le será quitada". Si algunos creyentes fueran al pastor y le dijeran: "Pastor, reunámonos el sábado en la noche, o levantémonos el domingo temprano para buscar el rostro de Dios, tengamos una reunión extra de estudio de la Biblia", entonces sabrás que el bendito espíritu anhelante se está manifestando, y el avivamiento, seguro está en camino. Agradece a Dios cuando veas un Espíritu inquieto, un espíritu de sed y de anhelo.
ESPIRITU DE ARMONIA
Otro síntoma de avivamiento es el espíritu de armonia. "Mirad cuán bueno y delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras; como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sión, porque allí envía Jehová bendición y vida eterna" (Sal. 133).
Uno de los primeros pasos para el avivamiento es quitar las barreras denominacionales. En muchos casos las denominaciones han creado odios, envidias o aún celos entre la gente de Dios. Muchos grupos están clamando para que el avivamiento comience sólo en sus denominaciones, y se sentitrían ofendidos con dios si el fuego cayera sobre otro grupo en la misma ciudad. Si tú fuiste puesto por Dios en un grupo verdaderamente espiritual, debes ser fiel ahí; pero, oh mi hermano, no debemos amar más a nuestro grupo que a nuestro Señor. Nuestras etiquetas denominacionales caerán cuando seamos raptados a la gloria. El Espíritu de Dios está buscando la unidad entre la gente de Dios en estos últimos tiempos de oscuridad para detener la marea y preparar la venida del Señor.
El Espíritu Santo está buscando un rompimiento de las barreras en medio de su verdadero pueblo, comprado por Su sangre, para que sean instrumentos para el avivamiento que viene. Yo he visto en mi experiencia personal que es muy notorio durante los tiempos de persecución y las épocas de grandes avivamientos, que los verdaderos cristianos nacidos de nuevo se unan en un gran ejército para pelear contra el diablo. Andrew Bonar dijo: "Dios ama la unidad, ama que clamemos juntos, las peticiones firmadas por más de uno".
Cuando hace unos años tuve que enfrentar la muerte por causa de Cristo, estuve viviendo la eternidad durante dos semanas; pensé que no viviría y me trasladé a la gloria. Miré hacia atrás y hacia abajo, hacia la tierra, tal como era. Vi a las iglesias y noté poca esperanza y la total inutilidad de las barreras humanas levantadas para dividir a la gente de Dios. Mientras esperaba estar pronto en la presencia de mi glorioso Redentor, mi corazón estaba lleno del aplastante amor por TODOS LOS SANTOS para comprender la anchura, la largura, la profundidad y la altura de la vida cristiana (Ef. 3:18).
Otro paso para el avivamiento es quitar todas las diferencias que dividen a los cristianos dentro de sus propias congregaciones.
No tiene caso clamar a Dios hasta que haya perfecta armonía dentro de la iglesia. Muchas veces encontrarás santos peleando contra el diablo en una esquina de la iglesia, y en otra esquina de la iglesia santos jugando con él. Pero desgraciadamente a veces hay división aún entre los miembros más distinguidos de la iglesia. El diablo ha sembrado su cizaña. En lugar de un hermoso amor impregnando la atmósfera, no hay sino odio, rencor y celos. Todo esto por el infernal orgullo y la autosuficiencia. Porque "el hombre viejo" no ha sido quitado de enfrente y clavado definitivamente en la cruz.
Uno de los más hermosos síntomas de avivamiento es la atmósfera cálida y amistosa de una unidad espiritual. Mientras el avivamiento sigue, el trabajo se intensifica y este amor crece. Yo he visto que, incluso después de muchos meses de reuniones diarias donde se juntan entre 2, 000 ó 3, 000. son como una gran familia feliz. El Santo Espíritu ha derramado el amor sobre los corazones (Rom. 5:5). Esta hermosa relación se da por la unidad en Cristo. Ellos pertenecen a Cristo y así pertenecen unos a otros. Ahora pueden cantar con profundo sentimiento:
Ahora pertenezco a Cristo
Jesús me pertenece
No para los años del tiempo de soledad
sino para la eternidad
ESPIRITU DE FE
El último síntoma que mencionaré es el espíritu de fe. Recordemos la historia de 1a de Reyes 18; el profeta estaba orando en el monte Carmelo y envió a su sirviente: "Sube y mira hacia el mar, y el subió y dijo: No hay nada. Y él le volvió a decir: Vuelve siete veces. A la séptima vez dijo: Veo una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar. Y él dijo: Ve y di a Acab, unce tu carro y desciende , para que la lluvia no te ataje" (1a Re 18:43-44).
Nosotros hemos estado en esa misma cordillera, y es fácil para nosotros ver como el poderoso Elías pudo dar un vistazo en todas las direcciones del horizonte para ver si había alguna respuesta de Dios a su oración. Cuando agonizaba con la cara entre sus rodillas, Elías recibió el reporte de su sirviente de que ahora había una nube pequeña como del tamaño de la palma de la mano de un hombre; inmediatamente él profetizó en fe acerca de la lluvia que venia. La tormenta, en tierra de sequía, fue un milagro de Dios, pero no olvidemos que el milagro de Dios vino a causa de la fe de Elías. Él anunció de antemano que iba a llover cuando sólo había una nube minúscula a lo lejos. El espíritu de fe es peculiar sólo a aquellos que como Elías han orado. Esta gente es el pueblo de la uncíon secreta de Dios, aquellos que agonizan en sus cámaras secretas.
El linaje de los sacerdotes ungidos de Dios
nunca pasará,
permanecen delante de su glorioso rostro,
y le sirven de noche y de día.
Aunque la razón se levante y la incredulidad
fluya como poderoso río,
Ellos son y serán hasta el final,
los sacerdotes escondidos de Dios.
Estos santos no siempre se dejan ver, ya que creen que deben permanecer en lo oculto por si una pequeña parte de la gloria que le pertenece a Dios les pudiera ser dada a ellos. A veces estas almas irán a su pastor, o se levantarán en una reunión y declararán que un poderoso avivamiento viene en camino; muchas veces esto sucede después de que ya han pasado muchos años, y ellos se atreven a decir que ya sabían que venía el avivamiento. Podíamos contar uno tras otro los incidentes de santos insignificantes que han tenido ese espíritu de fe. ¡Ellos profetizaron "el sonido de una lluvia abundante", cuando no había, ni siquiera una pequeña nube en el horizonte! ¿Cómo lo supieron? Dios les había revelado sus secretos. Sus oraciones fueron contestadas. Recordamos cómo en una ciudad de los países escandinavos comenzamos con diez personas y terminamos con diez mil personas todas las noches en la plaza del mercado. Este avivamiento vino cuando la gente menos lo esperaba; unos años después descubrimos que esto ya había sido mostrado por el Señor a una hermana cuyas oraciones habían sido contestadas a quien el Señor había dicho que haría "una cosa nueva". Amado, no juguemos al ministerio del avivamiento, no hablemos con ligereza del avivamiento. Muramos con angustia, no nos burlemos de Dios. ¿Cuántos de ustedes han orado y agonizado en las vigilias secretas del día y de la noche hasta que Dios les ha dado el testimonio de que la bendición viene en camino? ¿Hay algún signo de estos síntomas de Avivamiento en medio de ustedes ahora? Haz un diagnóstico cuidadoso de la vida espiritual de la gente, analiza cuantos tienen el espíritu de fe para anunciar la venida de las bendiciones. ¿Hay alguno en medio de ustedes que haya recibido la promesa definitiva de parte de Dios de que está a punto de amanecer sobre tu iglesia y sobre tu comunidad? ¡Que Dios nos permita ver estos síntomas de avivamiento para su gloria! Ampen. Mi difunto amigo, Edward Last, dijo hermosamente: "Aunque las iglesias no pueden producir un avivamiento, deben prepararse para él y esforzarse lo mas que puedan mientras llega y, paradójicamente, la iglesia que está preparada pára un avivamiento ya está en él." "Algunas veces en un día de bochornos hemos visto grandes nubes juntarse, con la promesa de la lluvia y hemos oído la artillería de los cielos resonando en las alturas; y cuando volteamos los rostros hacia arriba una o dos grandes gotas caen sobre nosotros y sabemos que el aguacero está cerca. Así nos parece ahora a muchos cuando levantamos nuestras caras al cielo y sentimos las gotas refrescantes, aunque sean pocas, pero que prometen un chubasco. HA COMENZADO A LLOVER".
Por una inundación en la tierra sedienta,
por un poderoso avivamiento.
Por un grupo santificado y sin temor
listo para saludar su llegada.
COMENTARIO ACERCA DE LA IGLESIA
El término "avivamiento" presupone un deterioro, una descomposición; una caída, un aflojar las riendas.
Una iglesia que necesita ser reavivada es una iglesia que está viviendo por debajo del patrón normal del Nuevo Tesatamento. Sus miembros, que necesitan ser despertados, están viviendo una vida cristiana subnormal. El fuego de la consagración a Cristo y el fuego del cielo por las almas perdidas se está apagando lentamente, y necesita ser reavivado. Es una tragedia y un hecho real, que la gran mayoría de los cristianos hoy están viviendo una vida cristiana subnormal. Tan bajo ha caído la vida espiritual de la la mayoría de los creyentes, que el estado glorioso que trae un avivamiento les parece anormal. Hemos llegado a considerar que este bajo estado espiritual en nuestra experiencia es lo normal en la iglesia, y que el avivamiento del espíritu es extraordinario o anormal.
La frialdad, la muerte, la insensibilidad y el deslizarse son estados anormales y la iglesia nunca será normal hasta que sea reavivada. El esplendor glorioso de la iglesia que brilla como resultado de un avivamiento es el verdadero estándar que el Señor ha establecido en el Nuevo Testamento, y esto es lo que Él espera ver en medio de sus redimidos en todo tiempo. No hay nada anormal en la iglesia avivada del Señor. Lo único anormal en la iglesia hoy en día es que necesita ser reavivada. No hay nada anormal en ser llenos del Espíritu Santo, de acuerdo a Efesios 5:8. No hay nada anormal en santificar a Cristo en el corazón como dice el mandamiento en 1ª de Pedro 3:15. No hay nada anormal en los cristianos que "reinan en vida por Jesucristo" como se menciona en Romanos 5:7. No hay nada anormal en un hijo de Dios redimido que presenta su cuerpo en sacrificio vivo, como Pablo manda que se haga en Romanos 12:1. No hay nada anormal en un bautismo de poder para ganar las almas perdidas para Cristo. Todo esto representa lo normal en un cristiano como lo presenta para nosotros el Nuevo Testamento. Adolf Monod, cuando se estaba muriendo, gritó desesperadamente cuatro declaraciones: "Todo por Cristo; por medio el Espíritu Santo; para la gloria de Dios; todo lo demás no vale nada".
La falsa idea acerca del avivamiento, se le puede atribuir a las enseñanzas erróneas del pasado: 1) Que el aceptar el señorío de Cristo en nuestras vidas es una segunda experiencia de la gracia que es un tipo de añadidura opcional en la vida del cristiano. 2) La llenura del Espíritu ha sido establecida como un lujo y sólo es para unos cuantos privilegiados. Que es algo delicado y noble, pero no un mandato necesario para cada hijo de Dios redimido. Por consiguiente se tienen términos de "súper-espirituales" para definir una vida que consideran anormal y prácticamente inalcanzable para la mayoría de los cristianos. Mucha gente ha venido a mí en los estudios bíblicos, después de insistir en la absoluta necesidad de estar habituados en la vida espiritual que está declarada en el Nuevo Testamento, y me han dicho incluso hasta llorando: "Sr. Stewart, somos salvos hace años, y siempre hemos pensado que lo normal de una vida cristiana eran derrotas y fracasos mientras caminábamos sobre esta tierra. Nunca habíamos sabido que esa vida que usted nos describe no sólo es posible alcanzarla, sino que es el estándar de santidad que Dios tiene para cada uno de sus hijos".
CUANDO EL FUEGO DEL SEÑOR CAE
Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas"
"Respóndeme, Jehová, respóndeme para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos".
"Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo y aún lamió el agua que estaba en la zanja".
"Viéndolo todo el pueblo se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!"
1a de Reyes 18:36-39
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10/09/2017
10/08/2017
LOS PROFETAS DE LA COMODIDAD
LOS PROFETAS DE LA COMODIDAD
Introducción
Ezequiel se enfrentó solo contra todos los falsos profetas de Israel. Estos profetas no estaban predicando el mensaje de rectitud moral y de juicio inminente. En vez de esto, ellos profetizaban que era de paz, comodidad y prosperidad.
Ezequiel 13 es la palabra de Jehová contra aquellos predicadores y profetas que apapachaban a las personas con mensajes agradables a la carne, que decían eran del Señor. Sus palabras fueron maquinadas para hacer al pueblo de Dios sentirse cómodo en momentos en que más bien, el pueblo se enfrentaba a un juicio inminente de parte de Dios.
Ezequiel se encontraba horrorizado al ver a los profetas que habían desarrollado un arte de hacer al pueblo de Dios sentirse cómodo. El Señor dijo: “Cualquier hombre de la casa de Israel que hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro, yo Jehová responderé, ya que se han apartado de mí todos ellos por sus ídolos” [Ez. 14:4-5]
La verdadera palabra del Señor era: “Hijo de hombre, come tu pan con temblor, y bebe tu agua con estremecimiento y con ansiedad. Y di al pueblo de la tierra: su tierra será despojada de su plenitud, por la maldad de todos los que en ella moran. Y las ciudades habitadas quedarán desiertas, y la tierra será asolada; Porque no habrá más visión vana, ni habrá adivinación de lisonjeros…” [Ez. 12:18-24].
Mientras Ezequiel estaba llamando al pueblo a la humildad y al arrepentimiento, tratando de preparar al pueblo de Dios para los juicios que pronto vendrían, estos profetas de la comodidad profetizaban los sueños e imaginaciones de sus propios corazones. Dios no les había hablado, y aún así ellos introducían sus profecías diciendo: “Escuchad lo que dice el Señor…” Dios dijo: “Ha dicho Jehová, y Jehová no los envió” [Ez. 13:6] YO NO LOS ENVIE. ELLOS NO HABLAN POR MI.
Parecía que cargaban con ellos almohadas cómodas para ponerlas bajo cada codo de aquellos que les seguían para oír sus falsas profecías. Ellos ponían “velos mágicos” sobre las cabezas de cada uno de sus discípulos, esto significaba que ellos les estaban declarando a otros: -Muy buenos tiempos están por delante. No veremos sino paz y lujo-.
Ezequiel les habló fuertemente la palabra de Dios cuando las multitudes se congregaban a oír las palabras placenteras y agradables de los falsos profetas.
“y ven para ella visión de paz, no habiendo paz, dice Jehová el Señor…” [Ez. 13:16].
“andan en pos de su propio espíritu, y nada han visto” [Ez. 13:3].
Igual que en los tiempos de Ezequiel, es ahora
¡Los profetas de la comodidad están todavía entre nosotros! Ellos hablan acerca de la palabra de Dios, acerca de profecía, y sazonan sus suaves mensajes con mucha Escritura. Pero hay una falsedad en lo que ellos predican. No están predicando la cruz, la santidad y la separación. No hacen demandas a los que los escuchan. Muy pocas veces hablan de pecado y de juicio. Aborrecen el solo mencionar el tema de sufrimiento y dolor. Para ellos, los héroes de la fe del libro de los Hebreos fueron cobardes, sin fe y perdedores sin dinero, quienes tenían miedo a -reclamar sus derechos-.
Tal como los profetas de la comodidad de Israel, su único deseo es promover estilos de vida lujosa y hacer a las personas sentirse cómodas en su búsqueda de la buena vida. Ellos no están hablando de parte de Dios.
Todo lo que ellos están haciendo es hacer sentir cómoda a la gente en sus pecados. Con razón las multitudes se congregan para sentarse a escuchar sus mensajes. Estos mensajes no son el llamado de Cristo para negarse a uno mismo y tomar la cruz.
¿Cómo diferenciamos a un falso profeta, de un verdadero seguidor de Dios?
¿Cuál es la diferencia entre los profetas de la comodidad, y los verdaderos profetas de Jehová? El creyente que no conoce la diferencia, está en un terreno peligroso. Con tantos que andan por ahí reuniendo enormes congregaciones, es imperativo tener discernimiento del Espíritu Santo. Los profetas que están confundiendo a la gente deberán ser confrontados y expuestos por la verdad. La mayoría de ellos se ven y se oyen sinceros, hombres de Dios, amantes de la Biblia. Pero el Señor ha dado a su pueblo pruebas infalibles para probar lo que es verdadero y lo que es falso. Debemos probar cada hombre y cada mensaje a través de toda la Palabra de Dios.
Permíteme llamar tu atención a tres características de un verdadero profeta de Dios.
I. Un verdadero hombre de Dios vive consumido por una visión del Señor Jesucristo
Un verdadero ministro está tan sumergido, tan profundamente dirigido y capacitado por esa hermosa y gloriosa visión, que no puede hablar de nada más. Él predica todo el consejo de la Palabra de Dios –siendo Cristo glorificado en todo-. “Porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios” [Hch. 20:27].
Dios dijo de los falsos profetas: “¡Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu, y nada han visto!” [Ez. 13:3].
Aun de Moisés se escribió: “Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible” [He. 11:27].
Jesús dijo de Abraham: “Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó” [Jn. 8:56].
Esteban tuvo una gloriosa visión de Él. “Y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios” [Hch. 7:56].
Ananías dijo a Pablo: “El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad, y veas al Justo, y oigas la voz de su boca” [Hch. 22:14].
A sus propios discípulos, Jesús dijo: “Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me vereís” [Jn. 14:19]
Lo que cada uno de estos hombres de Dios tenían en común fue una vida controlada por la visión de Cristo el Señor. Cristo fue su más grande y único motivo de vivir. Ellos vieron a Cristo a través del ojo de la fe.
Moisés voluntariamente dejó la comodidad y la prosperidad de Egipto para sufrir privaciones en un desierto, porque él había sido transformado y perfeccionado por una visión de Cristo. Nada más le importaba, ni aun su sueño de convertirse en el gran libertador. Él vio más allá de cualquier ambición humana. El se apartó de todo lo que era terrenal porque había visto a Cristo. El pudo soportarlo todo, porque nada en la tierra podía compararse con lo que sus ojos espirituales contemplaron.
Abraham se volvió totalmente apartado de este mundo y voluntariamente llegó a ser un extranjero en la tierra, porque sus ojos estaban puestos en la ciudad cuyo arquitecto constructor es Dios [Ver Hebreos 11:9-10]. Pero sobre todo él había visto una visión de Cristo en su trono en aquella Santa Ciudad. Nunca volvió a tener puesta su atención en las cosas terrenales o temporales. Su fe era edificada sobre su continua visión de Cristo. El se regocijaba y estaba contento, porque tenía sus ojos puestos en lo invisible, lo eterno, ¡Cristo!
Desde el momento en que Pablo le vio todo lo demás aquí en la tierra se convirtió en basura [estiércol, en el griego original] para él. Desde el momento en que Cristo fue revelado en él, Pablo determinó no saber de nada más entre los hombres sino su Señor. “Pero cuantas cosas eran para mi ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aún estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte” [Fil. 3:7-10].
Él alegremente soportó trabajos, naufragios, que lo apedrearan, azotes, privaciones y cárceles. Ninguna de estas cosas lo movieron de su fe porque él se gloriaba en su visión del Señor. [Ver 2 Co. 11:23-28].
Cualquier hombre de Dios que está atado a esta tierra o a las cosas de este mundo no ha visto nada. Si él tuviera una visión de Cristo, si él estuviera en constante unión con Cristo, él no podría predicar de nada más. El se pararía ante las multitudes, proclamando: ¡Estimo todas las cosas como pérdida –todo lo tengo por basura [estiércol]-! Es Cristo y Él solamente. Él es todo; Él llena todas las cosas. Él es toda mi vida.
Tal como sucedió a Isaías, el verdadero hombre de Dios que ve al Señor, alto y sublime, caerá sobre su rostro y llorará por sus pecados y los pecados del pueblo de Dios. Entonces él será limpiado y purificado e irá en el poder de su grandiosa visión a predicar a Cristo.
Los falsos profetas se interesaban mucho en el dinero
Dios le advirtió a Israel: “Como zorras... fueron tus profetas” [Ez. 13:4] En otras palabras, algunos no tienen ni siquiera un simple ojo enfocado en Cristo, sino que tienen los ojos llenos de avaricia. Despojan y roban la viña, tomando lo mejor para ellos mismos. ¡Andan en sus propios caminos, alimentando su propio ego!
Estos profetas que buscaban lo de ellos mismos, decían y enfatizaban que habían oído la voz de Dios. Reclamaban que era una palabra profética directamente del cielo. Dicen: “Ha dicho Jehová, y Jehová no los envió; con todo, esperan que Él confirme la palabra de ellos”. [Ez. 13:6].
Las multitudes del pueblo de Dios, quienes corren a acercarse para oír mensajes tibios solamente necesitan tomarse un segundo, y honestamente mirar y observar lo que están oyendo y creyendo.
“¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación mentirosa, pues que decís: Dijo Jehová, no habiendo yo hablado?” [Ez. 13:7]
“por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo: Paz, no habiendo paz....” [Ez. 13.10].
Su mensaje era: Dios me ha dicho que todo está bien. No hay problemas en los tiempos venideros. ¡Buenos tiempos! No vendrá juicio o tribulación. El deseo de Dios es que todos estemos felices, prósperos y descansadamente… El Señor le llama a esto engaño.
Yo no creo que los ministros estén tomando suficientemente en serio la tragedia de predicar el mensaje equivocado. ¡Cómo nos atrevemos a predicar paz y buenos tiempos continuos e interminables, a un mundo y a un pueblo que están al borde del juicio de Dios! [Ver 1 Ti. 6:3-11].
El pecado de Israel estaba a punto de ser castigado en fuegos increíbles de la ira divina.
Veamos lo que Dios estaba tratando de decir a su pueblo: “Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Como la madera de la vid entre los árboles del bosque, la cual di al fuego para que la consumiese, así haré a los moradores de Jerusalén. Y pondré mi rostro contra ellos; aunque del fuego se escaparon, fuego los consumirá… cuando pusiere mi rostro contra ellos. Y convertiré la tierra en asolamiento, por cuanto cometieron prevaricación, dice Jehová el Señor” [Ez. 15:6-8].
El pueblo rechazó la verdadera Palabra de Dios. Las masas corrieron tras sus maestros para oír el mensaje engañoso: -Dios no es esa clase de Dios. Él desea únicamente lo mejor para todos nosotros. Gran paz y buenos tiempos están por delante. No escuchen a los profetas que predican condenación. Dios me ha dicho directamente desde su trono que lo mejor está por venir- [Ver 2 Timoteo 4:1-4].
Yo te pregunto a ti: ¿Qué harán estos profetas de la comodidad, cuando Dios comience a juzgar los pecados de esta nación y les quite su pan y su plenitud? Piensa en las multitudes de cristianos sinceros que no están preparados, quienes deberían estar arrepintiéndose de su tibieza; estar llorando por causa de su conformidad con el pecado y de su avaricia; deberían estar dejando y abandonando todo en vez de estar acumulando bienes materiales.
Gracias a Dios, el Espíritu Santo está levantando un pueblo santo, que está harto de todos los ministerios centrados en sí mismos, y su clamor es: “Queremos ver a Jesús”.
El evangelio centrado en el hombre no puede perdurar mucho tiempo más. Un tiempo de limpieza está por delante. Nos estamos dirigiendo a fuegos de refinamiento. Mientras que los cristianos tibios y avaros se echan a sus anchas a descansar en sus lechos de quietud, comodidad y lujos; un remanente se separará e irá en busca del Novio. Cristo se va a revelar al humilde, al pobre de espíritu, y la verdadera Palabra de Dios fluirá hacia otros con unción y poder. La unión con Cristo se convertirá en la perla de gran precio.
II. El verdadero hombre de Dios predica y practica el negarse así mismo
¡Compara esto con lo que los falsos profetas de la comodidad enfocan en sus mensajes! Dios dijo de ellos: “Y Habéis de profanarme entre mi pueblo por puñados de cebada y por pedazos de pan… mintiendo a mi pueblo” [Ez. 13:19]. Una traducción moderna a este versículo es: “Estos profetas tienen dinero en sus mentes. El dinero les ha hecho mentirosos”.
He aquí un retrato completo de un profeta falso. Él permite que su imaginación corra desenfrenadamente. Él opera en la idea que la prosperidad durará para siempre. Edifica sobre sueños y planes. Para hacerlo necesita dinero –mucho dinero-. Su necesidad de dinero se convierte en el enfoque de su ministerio. Él termina diciendo mentiras al pueblo de Dios para conseguirlo. Entonces él lo contamina todo diciendo: “Dios me dijo…”.
El mensaje de Jesucristo es dolorosamente directo: NIÉGATE A TÍ MISMO Y TOMA TU CRUZ.
“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame” [Mt. 16:24].
Negarse así mismo ¡Qué concepto tan extraño en estos días de tantos mensajes acariciadores y cómodos! Estos profetas de la comodidad lo han rechazado por completo. Negarse a sí mismo es el abandonar y renunciar a todo lo que impide la presencia constante de Cristo.
No hay ningún mérito en negarse así mismo. Somos salvos por gracia solamente. No se trata de ganar los beneficios de Dios. Para negarse así mismo, quita todo lo que impide tener una comunión constante con Cristo. Pablo dijo, “Sino que golpeo mi cuerpo, [lo disciplino] y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” [1 Co. 9:27].
No estamos poniendo nuestros cuerpos bajo control; nuestras pasiones y apetitos no están bajo sujeción. Programas sensuales de televisión actualmente estimulan los apetitos carnales entre los “cristianos” hacia la pornografía. La lujuria y la sensualidad están casi fuera de control, aun entre los “cristianos”. Casi a diario escucho de pastores y hermanos que pasan horas viendo películas y cassettes pornográficos.
Multitudes del pueblo de Dios, incluyendo predicadores del Evangelio, desperdician un tiempo precioso ante el ídolo de la televisión. Tal como Lot, nuestras mentes están siendo perturbadas por las cosas que vemos y oímos.
La comida se está convirtiendo en el vicio de los creyentes. No necesitamos cocaína o alcohol, tenemos una droga legalizada: la comida. Nunca en todo el tiempo que tengo de convertido he visto tantos cristianos con apetitos fuera de control.
La verdad más profunda acerca de negarse a sí mismo va más allá de despojarnos de las cosas materiales. Tú puedes vender tu televisión, huir de todos los sonidos e imágenes eróticas, traer todos los apetitos de la carne bajo control, y aún no haberte negado a ti mismo.
Lo que Cristo está pidiendo, es una clase de devoción hacia Él mismo, que eche fuera del corazón todo lo que impide una profunda unión con Cristo. Es un compromiso a convertirnos en absolutamente nada ante Dios y los hombres. Es estar completamente dispuesto a decir como Pablo: “Ya no vivo yo”, –es Cristo viviendo en mí–“ [Gá. 2:20].
El mundo deberá perder su encanto para nosotros. Debemos morir a toda ambición personal –a todas las ataduras de las cosas terrenales–, hasta que podamos decir honestamente: “Yo estoy muerto a este mundo y todo lo que representa. Ya no vivo yo”.
Físicamente vivo, ¡sí! Pero debo morir a todo lo que impida mi visión y amor por Cristo. Cualquier cosa que sea, deberá irse. ¿Lujuria, sensualidad, lascivia? ¿Planes de nuestro propio yo? ¿Amarguras, enemistades, rencores, envidias, malos sentimientos?
¿Ansias de reconocimiento? ¿Autoestima? Debo morir a todo esto. Debo traerlo todo a la cruz y ejecutar un juicio de mi propia persona.
¿Por qué los cristianos que están a punto de morir se separan tanto del mundo y de las cosas físicas y materiales? Es porque la eternidad está a la vista. Todo palidece en comparación al gozo que está por delante. ¿Por qué no podemos vivir así todo el tiempo? ¿Por qué no mantenemos nuestras mentes fijas en Cristo en todo tiempo?
III. Un verdadero hombre de Dios expone con atrevimiento santo el pecado -¡él nunca encubre la maldad!-
Los profetas de la comodidad no tienen fundamento de santidad sobre el cual edificar. Ezequiel dijo: “...y será descubierto su cimiento…” [Ez. 13.14].
Los profetas falsos estaban construyendo paredes con mezcla de cal y arena sin consistencia, o sea como un lodo suelto, y pintadas las grietas por encima con cal para blanquear las paredes.
Lo peor de todo, es que con su mensaje y la manera en que lo decían: “entristecisteis con mentiras el corazón del justo... y fortalecisteis las manos del impío, para que no se apartase de su mal camino...” [Ez. 13:22].
Y ellos “fortalecieron las manos del impío”. Dios les acusó de estar enviando al infierno las almas por no hablarles contra el pecado. La ligereza en cuanto al pecado únicamente los confirmaba más a seguir envueltos en sus pecados.
Dios no permitirá a ningún ministro del evangelio entristecer, perturbar o afligir a sus escogidos y seguidores devotos y sinceros sin su previo conocimiento. Pero tampoco permitirá Dios que los profetas de la comodidad le llamen a lo malo, bueno, y apapachen a los cristianos apóstatas que necesitan arrepentirse.
Ciertamente estamos llamados a predicar el Evangelio de gracia, misericordia y perdón. Pero al hombre de Dios también se le ordena -levantar su voz, hablar fuertemente y no detenerse, para mostrarle al pueblo de Dios sus pecados–. “Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado” [Is. 58:1].
¿Podrá ser que no podamos levantar un patrón de santidad a causa de la corrupción en nuestros propios corazones? ¿Podrán nuestros propios pecados quitarnos ese atrevimiento santo de exponer el pecado? ¿Estaremos pasando por alto los pecados de otros, a causa de los pecados habituales en nuestros corazones?
¿Conoces algún hombre de Dios que hable con determinación contra el pecado? ¿Su mensaje proviene no de una moralidad externa, sino de una profunda pureza personal? Entonces siéntate y escucha su mensaje, porque él tiene la verdad que te hará libre. Él es un verdadero profeta de Dios, y hará a todos los profetas temblar y temer. Los profetas de la prosperidad le despreciarán porque él camina con la verdad en su interior.
¡Busca este mensaje de Dios que haga a Cristo real en ti! Que te convenza de tu tiempo desperdiciado y de que te estás volviendo hacia las cosas de este mundo. Que te señalará y te expondrá el pecado.
Los falsos profetas están edificando sus enormes paredes. Ellos se ven muy exitosos y bendecidos. Pero Jehová dice: “caerá; y enviaré piedras de granizo que la hagan caer, y viento tempestuoso la romperá... Así desbarataré la pared y la echaré a tierra” [Ez. 13:11-14].
Dios nos ha dicho que en estos últimos días nuestros jóvenes verán visiones. No de éxito, o prosperidad o de grandes hazañas. Habrá una visión para todos: ¡CRISTO!
Por: David Wilkerson
Condiciones Para un Avivamiento
Condiciones para un avivamiento
Nuestro grave error es querer que Dios envíe un avivamiento bajo nuestros términos. Queremos tener el poder de Dios en nuestras manos, para invocarlo y que trabaje para nosotros, promover y fomentar nuestra clase de cristianismo. Queremos aún tener el mando, guiando el carruaje a través del ambiente religioso en la dirección que queremos dirigirlo, proclamando: “¡Gloria al Señor!”. Cierto, pero honestamente estamos en cierta forma buscando una porción de esa gloria para nosotros mismos. Pedimos a Dios que envíe fuego a nuestros altares, ignorando completamente el hecho de que son nuestros altares, no el de Dios. Y como los profetas de Baal trabajamos por nosotros mismos frenéticamente como si por medio de la fuerza pudiéramos dirigir el brazo del Todopoderoso.
Todo el error proviene de una noción confusa sobre el avivamiento y una falla en reconocer las leyes morales que sustentan el reino de Dios. Dios nunca obra caprichosamente; sus métodos nunca son impulsivos o erráticos. Él nunca envía juicio a menos que haya una violación a sus leyes, ni envía su bendición si no hay obediencia a las mismas. Tan precisos son sus actos tanto de justicia como de misericordia que un observador sabio, consciente de las circunstancias, podría predecir con absoluta precisión cualquier visitación de juicio o gracia que Dios pudiera enviar a una nación, una iglesia o una persona.
A. W. Tozer (1897-1963)
¡SEÑOR!, ¿DANOS UN AVIVAMIENTO?
Avivamiento… otra definición podría ser “restablecer”, “reparar” o “restaurar”. Oseas 10:12 dice: “Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia”.
¿Qué es el barbecho? El barbecho es una tierra que fue fructífera y por lo tanto ha sido arada, pero como resultado de no haberse sembrado ninguna semilla en ella se ha convertido en tierra improductiva.
Nótese que aquí se hace un énfasis en el hombre: dice que nosotros tenemos que hacer barbecho, es decir tú debes quebrantar tu barbecho. Otro aspecto acerca de esto mismo está en el Salmo 85:6: “¿No volverás a darnos vida, para que tu pueblo se regocije en ti?” Entonces, está hablando de que hay una ausencia de gozo, de vitalidad; hay una ausencia de plenitud.
La sola palabra “avivamiento” o “reavivar” presupone vida. Sólo se puede avivar aquello que ya ha tenido vitalidad, vida que se ha enfermado, debilitado o que se ha vuelto apática. Creo que la analogía más exacta que puedo darte es el caso reciente de un hombre que aparentemente se ahogó. Él estuvo bajo el agua por un espacio de tiempo inconcebible. Entonces alguien lo sacó, trabajó y trabajó en él hasta que finalmente volvió a la vida. Esto es en realidad el significado de “avivamiento”, significa “revitalizar”, significa recuperar el poder perdido, significa recobrar el vigor perdido.
En el libro de los Hechos 3:19 podemos leer: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”. Aún antes de decir cualquier otra cosa sobre el avivamiento, debemos reconocer esto: que el avivamiento es un acto de misericordia en la soberanía de Dios.
Avivamiento no es lo mismo que evangelización
Hay una gran diferencia entre avivamiento y evangelización. Cuando hablamos de avivamiento aquí en Estados Unidos pensamos en promover nuestra congregación: “Nuestro avivamiento comenzará este domingo por la noche, y terminará el próximo domingo a cierta hora”. Obviamente, esto es algo puramente mecánico, es algo que los hombres han diseñado.
Creo que algo que ofende de un avivamiento –en un sentido histórico– es que no puede ser controlado. Como dijera el Dr. Tozer: “Cuando el avivamiento llega hace cambiar el clima moral de una comunidad”. Puedes tener un avivamiento en la Iglesia –como aconteció con Carlos Spurgeon–. Puedes tener un avivamiento que abarque una ciudad, o puedes tener un avivamiento que alcance a la nación entera, y es en este contexto que estoy pensando más que en los otros (aunque a veces el avivamiento se extiende de aquí para allá, como se propaga el fuego).
El avivamiento no puede ser controlado, en cambio el evangelismo sí puede organizarse. El avivamiento no puede ser subsidiado, el evangelismo comúnmente puede y debe ser así. El avivamiento no puede ser publicitado, el evangelismo sí.
Puede costar millones de dólares, como sucede a menudo, el tener uno de nuestros grandes y modernos así llamados “avivamientos”. Tendrías que pagar grandes sumas de dinero por tener algún espacio en la televisión, por ejemplo –quizás un millón de dólares por noche–. Esto resulta inverosímil e impensable para mí en el contexto de un avivamiento bíblico o incluso histórico. ¿Por qué un avivamiento no necesita de promoción? Por la simple razón de que el fuego es lo que más se promociona a sí mismo, sea fuego material o el fuego del avivamiento, éste atrae a las personas como un imán.
Cómo intentar llevar esto a la tecnología moderna ya que un avivamiento no puede programarse en computadora. Hay información que se puede almacenar en una computadora y listo, obtendrás una respuesta acorde a los datos que se le suministraron. Pero un avivamiento no puede ser pronosticado o programado en computadoras. Hay periodos en los que predomina una sola cosa. A veces el avivamiento se manifiesta con un profundo dolor. Otras veces el avivamiento se manifiesta a través de gozo y éxtasis hasta que no sabes si te encuentras en el cuerpo o has salido de esta tierra. A veces el avivamiento es rodeado por quietud y reposo.
Hay veces en las que asistes a una reunión de oración y el poder de Dios se manifiesta. Hay quietud y reposo que te hace sentir inspirado. Presientes: “…algo está sucediendo ahora, alguien saldrá pronto con el corazón quebrantado… suplicando en agonía”. El avivamiento no puede reducirse a conceptos racionales. Una vez más, lo más contundente de un avivamiento es que no puedes señalar cómo, por qué o dónde comenzó. Es completamente un acto de Dios.
Puedes encontrar un hombre que iba con una serie de mensajes a cierta comunidad y al poco tiempo todos se salvan, es asombroso. Después se va a otro pueblo exactamente con el mismo grupo de gente, derramando el mismo tipo de intercesión, realizan el mismo duro trabajo con dolores de parto por las almas, pero no hay respuesta.
No puedes predecir y no puedes organizar un avivamiento. ¿Por qué? Porque no puedes controlar de dónde sopla el viento. El Espíritu, el viento, sopla de donde quiere. Si dijeras que vendrá de esta manera, viene de otra. Si dices que Dios va a usar a tal o cual hombre, a menudo Dios ni siquiera se preocupará por tal persona. Muchas veces el avivamiento viene a través de personajes desconocidos.
Visión: un concepto olvidado
Creo que el mundo nunca ha estado en un estado de confusión tan grande como ahora. No creo que nuestra nación lo haya estado. Lo que sea que tengamos que decir acerca del avivamiento, antes tenemos que reconocer que hay tres factores en la vida natural: concepción, gestación y nacimiento. No puedes alterar el orden. Así mismo, nunca habrá avivamiento, que sea notorio, que no sea precedido por una intercesión agonizante. Tal vez dirás: “Yo no he llegado a esa etapa de semejante intercesión. ¿Cómo es eso?”. Bueno, ésta viene por medio de una VISIÓN.
Si en verdad queremos captar el concepto de avivamiento necesitamos tener una visión del profundo dolor de Dios por el pecado. Necesitamos comprender cómo, día tras día, ofendemos a Dios. Cómo país ofendemos a Dios en millones de formas. Una vez mientras predicaba en las Bahamas, observé una gran columna de humo que resultó proceder de unos neumáticos que se estaban quemando. Era tan negro como podía ser, y por allá lejos miré una pequeña espiral de vapor que subía del suelo. No pensé mucho en ello sino hasta un año después, cuando orando el Señor me dijo: “Esa gran densidad de humo negro es semejante a la cantidad de pecado que sube delante de mí cada día”. Todas las blasfemias, toda la incredulidad, todas las inmundicias, toda la mentira, todo el engaño, toda la perversión sexual, toda la borrachera, toda esa inmensa columna de iniquidad sube delante de Dios. Y he aquí nosotros hacemos subir un pequeña cantidad de vapor que son las alabanzas que Dios recibe de su pueblo. Si queremos darnos cuenta de lo mucho que necesitamos un avivamiento, primero debemos reconocer las dimensiones del pecado. Debemos entender que el pecado lastima a Dios.
Salmos 84:4 dice: “Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación, y haz cesar tu ira de sobre nosotros. ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre?”. El Salmo 80:3 dice: “Oh Dios, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos”. Nótese que esta frase se repite en los versos 7 y 19, “…haz resplandecer tu rostro”, “…haz resplandecer tu rostro”. Sabes, creo que una de las tragedias más impresionantes de nuestros días es esta: el pueblo de Israel no podía vivir si Dios volteaba su rostro lejos de ellos, ¡y parece que nosotros no podemos vivir si Dios no vuelve su rostro sobre nosotros!
Lo maravilloso de la presencia de Dios… lo asombroso de su majestad… hemos tenido reuniones, particularmente el mes pasado, donde yo me sentaría. Al terminar la sesión yo no sabía que hacer con eso, y entonces el pastor dijo: “Bueno, no sé cómo manejar una reunión como esta, ¿qué es lo que se hace?”. El derramamiento del poder de Dios fue tan maravilloso que no había manera de conducirlo, por lo que sólo dejamos que la reunión siguiera su propio curso. Habíamos tenido reuniones que duraban cinco horas, comenzando a las siete y terminando a la media noche. Venían estudiantes, universitarios y hombres de negocios. Cuando Dios viene nuestras diferencias sociales no importan, nuestras diferencias intelectuales no importan. Hay una sensación arrolladora de que Dios está tratando, no tanto con mi intelecto, ni con mi cuerpo, ni con mis emociones sino con el hombre interior… el ser interior… el templo interior donde Él quiere morar.
¿No les parece asombroso lo que el Ayatolá Khomeini ha hecho? Ese hombre ha hecho cosas positivas. Ha expulsado el licor de su país. Nuestro presidente no se atreve a hacer eso. Hace una semana convocó a toda su nación a orar y ayunar cinco días. ¿Crees que existe alguien aquí en Washington que tuviera la suficiente visión para hacer eso? Con todo lo que pudieran hablar de espiritualidad, nadie tiene la suficiente sensibilidad para hacer algo así.
El profeta Joel habló a los ministros de Dios. Mira en Joel 1:13: “Ceñíos y lamentad, sacerdotes; gemid, ministros del altar; venid, dormid en cilicio, ministros de mi Dios”. Ve hacia el verso 12 del capítulo 2: “Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos”. Sigue al verso 17: “Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad”.
Entonces, ¿cómo se llega a tal condición? No hay forma de llegar a ese nivel en cuestión de diez minutos. Es un trabajo, una transformación, un deber. Tiene que haber un quebrantamiento personal de mi barbecho estéril. ¿Qué hay en mi propia vida que obstruye el fluir del Espíritu? Si vas a romper tu barbecho debes someter tu propia vida a una rigurosa disciplina –y somos la generación de creyentes más indisciplinados que jamás haya existido–. No hay manera de llegar al avivamiento a menos que primero venga el quebrantamiento.
Dios no busca llenar sillas vacías, él no está interesado en llenar iglesias vacías. Él está preocupado por llenar corazones vacíos, vidas huecas y ojos ciegos que no tienen visión. Los corazones que no tienen pasión y las voluntades vanas que no tienen propósito.
¿Alguna vez has pensado en lo complejo de la religión judía? Una gran cantidad de sacerdotes y levitas, ofrendas y sacrificios, lunas nuevas, días de reposo y el Urim y Tumim. De repente, Dios pone entre ellos a un individuo solitario con una sola comisión: “Prepara el camino del Señor”. Pero tal persona tiene todo este sistema en su contra: por lo menos dos mil sacerdotes, un sumo sacerdote y un templo muy venerado. Un sistema de compra y venta de ganado y otras cosas para los sacrificios. Un atrio exterior donde podías presentarte a un sacerdote y declararle tu pecado y tu culpa para que hiciera expiación por ti. Y este hombre viene de repente diciendo que todo ese ritual es obsoleto, que Dios se manifestará independientemente de todo aquello y que hay Alguien más. Ellos dicen: “Debes ser el hombre”. Él dice, “¡Oh no, no, no! ¡Yo no soy él! Sólo vengo a preparar el camino del Señor”.
Ahora piensa en el dolor de Dios después de la caída de Adán. Piensa en la tristeza de Dios después de que el sistema religioso judío que él mismo instituyó también fracasó.
Pero piensa en algo que podría ser aún más sorprendente: piensa en el hecho de que han pasado dos mil años desde que Jesús vino a esta tierra y consumó totalmente la redención de nuestras almas… ¡y la Iglesia de hoy continúa arrastrando sus pies!
El dilema carnal en que estamos justo ahora es que la humanidad nunca había caído en una condición tan baja. Las personas suelen decir: “No te preocupes, hemos salido de situaciones como esta”. ¡No, no! No es así. No te engañes. Nunca hemos superado situaciones como esta, ¿Sabes por qué? porque nunca hemos estado en una situación semejante. ¡Esa es la razón!
Nunca hemos tenido un problema como este. Nunca había existido una plaga de divorcios. Nunca hemos tenido millones de niñas menores de 16 años quedando embarazadas como el año pasado. Qué dijeran la noche anterior en las noticias: “Esta noche 20,000 niñas en la nación quedarán embarazadas”. El sexo ya es un deporte. La inmoralidad ha sido aceptada como un estilo de vida. Las personas hablan de que hubo menos divorcios que el año anterior. Bueno, ¿cómo esperan ver más divorcios cuando en realidad ya no contraen matrimonio? Se casaron una vez y se divorciaron. Ahora ya no se toman la molestia de casarse, sólo viven en unión libre. Tener un bebé ¿para qué? “Estamos de acuerdo sólo por conveniencia”, eso es todo. Así que somos una nación arruinada. Nunca, nunca en la historia habíamos necesitado un avivamiento como ahora, en los días que vivimos. Pero tú no ruegas por un avivamiento… no hay tal cosa.
Nunca hemos tenido un problema como este. Nunca había existido una plaga de divorcios. Nunca hemos tenido millones de niñas menores de 16 años quedando embarazadas como el año pasado. Qué dijeran la noche anterior en las noticias: “Esta noche 20,000 niñas en la nación quedarán embarazadas”. El sexo ya es un deporte. La inmoralidad ha sido aceptada como un estilo de vida. Las personas hablan de que hubo menos divorcios que el año anterior. Bueno, ¿cómo esperan ver más divorcios cuando en realidad ya no contraen matrimonio? Se casaron una vez y se divorciaron. Ahora ya no se toman la molestia de casarse, sólo viven en unión libre. Tener un bebé ¿para qué? “Estamos de acuerdo sólo por conveniencia”, eso es todo. Así que somos una nación arruinada. Nunca, nunca en la historia habíamos necesitado un avivamiento como ahora, en los días que vivimos. Pero tú no ruegas por un avivamiento… no hay tal cosa.
Avivamiento: ¿anhelo o curiosidad?
Los cristianos me dicen donde quiera que voy: “Me gustaría tener un avivamiento”. Yo les digo: “Ah sí, también muchos millones de personas”. Encuentro todo tipo de cristianos pensando lo mismo. Pero no encuentro muchos de ellos preocupados con sinceridad. La gente está muy curiosa por un avivamiento, pero no estamos comenzando a hacer barbecho. No preparamos el camino del Señor.
Recuerdo que cuando era niño solía irme a dormir a la cama con una vela… ¿usted no acostumbraba eso? Recuerdo que pensaba, ¿cuántas otras velas se podrían reunir y encender de aquella vela? Me preguntaba y me preguntaba. Nunca encontré una respuesta, pero a menudo me lo preguntaba.
Fue Carlos Wesley quien escribió el himno:
“Mira cómo una gran llama consume,
encendida por una chispa de gracia.
El amor de Jesús inflama las naciones,
y pone todos los reinos en llamas.
encendida por una chispa de gracia.
El amor de Jesús inflama las naciones,
y pone todos los reinos en llamas.
A echar fuego en la tierra vino,
ardiendo en algunos corazones está.
ardiendo en algunos corazones está.
¡Oh, que todos sean atrapados por ese incendio,
que todos participemos de ese gozo glorioso!”.
que todos participemos de ese gozo glorioso!”.
Jesús dijo: “Fuego vine a echar en la tierra”. ¿Alguno ha escuchado a alguien predicar acerca de ese texto? ¿A qué tipo de fuego se refiere? Bueno, seguramente no al fuego del infierno. ¡Fuego del Espíritu Santo! El fuego más devastador de todos no es el fuego que consume un edificio. Tampoco el fuego del infierno. El fuego más grande y más devastador de todos es el fuego de Dios. A veces decimos, “Dios es amor, Dios es amor, Dios es amor…” y sin embargo nuestro Dios es fuego consumidor, “¿y quién podrá soportar el tiempo de su venida?”. Malaquías dijo: “Porque él es como fuego purificador”. Mateo 3:11: “…él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”. Pero tal como ves, ese aspecto no se destaca en los días presentes.
Todo mundo habla sobre el bautismo. Pero, ¿qué entiendes tú por el bautismo? Existe un bautismo con el Espíritu Santo y fuego. No sólo en el Espíritu Santo, también en fuego. Cuando Él venga “…limpiará su era, y recogerá el trigo en su granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará”. Esto también puede pasarle a un individuo, o puede acontecerle a una Iglesia, o puede venir en toda una comunidad, o puede sucederle a la nación entera.
Habrá miles de personas quienes, al verte poner tu corazón y mirada en esto, dirán: “Oh, tienes una visión muy cerrada”. Bueno, pienso que la única razón por la cual el Apóstol Pablo conquistó… triunfó… nos sacó ventaja… sufrió más que nosotros… oró más que nosotros… nos excedió en consagración… y predicó mucho más que nosotros fue porque se enfocó en una sola cosa: “…pero una cosa hago”. Debes tener una sola visión, debes ser de un mismo corazón, debes de tener un solo propósito, “…pero una cosa hago”, se entregó totalmente a la voluntad de Dios.
¿Qué significa esto? Bueno, creo que esto llega a ser una obsesión, como le dije a un hermano esta mañana. Por cincuenta años he llorado, he orado, he gemido, he leído la Biblia, he ayunado y me he reunido con otros hermanos en veladas de oración, días de oración, días y días de intercesión por un avivamiento. No hay muchos indicios de que vaya a venir. Bueno pues, ¿estás seguro? La oración nunca muere. ¿Qué es el incienso bajo el altar? Las oraciones de los santos (ver Apocalipsis 8:15). Nunca hacemos una oración conforme la voluntad de Dios, que Dios no mantenga consigo. Dios jamás desperdicia nada. ¿Acaso crees que tú y yo hemos hecho oraciones producto del dolor, de la angustia y del deseo de ver derrumbarse la iniquidad (después de todo, eso es lo que el avivamiento produce) que Dios deje caer en tierra?
Pero de nuevo, la sombra de oscuridad y muerte está sobre esta generación como nunca antes. Y a pesar de esto, la tragedia más grande de todo es esta: una Iglesia débil y enferma en un mundo moribundo. No tenemos ni la visión ni la pasión, ni por ahora, la intención de poner nuestra vida en orden –para quebrar el barbecho– para preparar el camino del Señor.
Mi esperanza es que a hasta este momento no sólo estemos acumulando mera información y estadísticas sobre un avivamiento, sino que cada uno de nosotros busquemos un avivamiento personal.
¿No derramamos lágrimas por un avivamiento?
“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.” (Salmos 126:5). Este es el edicto divino. Se refiere a algo más que una predicación con celo, algo más que una exposición académica. Esto es algo más que dar simples sermones con exactitud exegética y perfección homilética. Se refiere al hombre, ya sea predicador u oyente, que se siente consternado por el poco poder de la Iglesia en el presente drama de la brutalidad de este mundo. Tal persona se contrista con agonía por los hombres que hacen oídos sordos al Evangelio y exponiéndose voluntariamente al fuego eterno. Bajo esta pesada carga, el corazón de dicho hombre rompe en lágrimas.
El verdadero hombre de Dios es un contrito de corazón, afligido por la mundanalidad de la Iglesia, afligido por la ceguera de la Iglesia, afligido por la corrupción en la Iglesia, afligido por la tolerancia del pecado en la Iglesia, afligido por la falta de oración en la Iglesia. Le perturba que las oraciones de la Iglesia ya no derrumban las fortalezas del diablo. Él está avergonzado de que la Iglesia ya no clama en su desesperación ante una sociedad enloquecida por el pecado y conducida por el diablo, “¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?” (Mateo 17:19).
Muchos de nosotros no tenemos corazones quebrantados por la gloria que antes tuvo la Iglesia porque nunca hemos sabido lo que es el verdadero avivamiento. Nos conformamos con la situación actual y dormimos despreocupadamente mientras nuestra generación avanza rápidamente a la oscuridad eterna del infierno. ¡Vergüenza, vergüenza es lo que deberíamos tener! Jesús azotó a algunos cambistas y los corrió del templo; pero antes de azotarlos, lloró por ellos. Él sabía cuan cerca estaba su juicio. El Apóstol Pablo envió una carta escrita con lágrimas a los santos en Filipos, y les dijo: “Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo.” (Filipenses 3:18). Nótese que no dijo son enemigos de Cristo, sino enemigos de la cruz de Cristo. Ellos niegan o minimizan los méritos redentores de la cruz.
Como estos hay muchos hoy en día. La iglesia católica de Roma no se presenta como un enemigo de Cristo; ella hace énfasis en el santo nombre de Dios. Sin embargo, niega la cruz al afirmar que la Santa Virgen María es corredentora. Si esto fuera así, ¿entonces por qué ella no fue también crucificada?
Los mormones usan el nombre de Cristo, pero van por mal camino para la redención. ¿Lloramos por ellos? ¿Les podremos mirar sin avergonzarnos aquel día cuando nos acusen por nuestra indolencia ante el trono del juicio, diciendo que fueron nuestros vecinos y una ofensa para nosotros, pero no una carga porque están perdidos?
¿Los adeptos del Ejército de Salvación apenas pueden leer la candente historia de su surgimiento sin llorar por ello? ¿Tiene la gloria del avivamiento de Wesley dominados los corazones de los metodistas de hoy? ¿Habrán leído de los hombres bautizados en fuego en el equipo de Wesley? Hombres como John Nelson, Thomas Walsh y un ejército de muchos otros cuyos nombres están inscritos en el libro de la vida, hombres perseguidos y aporreados en las calles cuando mantenían reuniones callejeras. Y aún con todo, mientras la sangre corría por sus heridas, también las lágrimas salían de sus ojos. ¿Tiene Dios gente haciendo guardias en las puertas de los salones de belleza para que ninguna cristiana entre a rizarse el pelo, mientras una cuadra adelante hay un grupo de prostitutas esforzándose por vender su cuerpo maltrecho por el pecado sin nadie que les hable del eterno amor de Dios?
¿Acaso los pentecostales miran hacia atrás con vergüenza mientras recuerdan cuando vivían en la doctrina correcta, con la gloria del Señor morando entre ellos? Cuando tuvieron una Iglesia viva, que significó noches de oración, seguidas de señales y maravillas, diversidad de milagros y genuinos dones del Espíritu Santo. Cuando no se la pasaban viendo el reloj, sino que tenían reuniones que duraban horas, saturándose del poder de Dios.
¿Qué acaso no derramamos lágrimas con estos recuerdos, o sentimos vergüenza al ver que nuestros hijos nada saben de semejante poder? Otras denominaciones tuvieron sus días de gloria y avivamiento. Piensa en las poderosas visitaciones de los presbiterianos en Corea. Recuerda el avivamiento que hizo temblar la tierra en Shantung. ¿Aquellos días se han ido para siempre? ¿No derramamos lágrimas por un avivamiento?
Leonard Ravenhill (1907-1994)
1/19/2017
Kathryn Kuhlman Mostró al Espíritu Santo como el Amigo
Kathryn Kuhlman, "la mujer que creía en los milagros"
En medio de este profundo silencio una voz dice: "¡Creo en los milagros!" y comienza un nuevo culto de milagros con Kathryn Kuhlman. Su ministerio, único, cambió el énfasis en el cuerpo de Cristo, que pasó de la demostración externa de los dones al Dador de los dones: el Espíritu Santo. Muchos han tratado de imitar su voz y sus movimientos teatrales, pero sin resultado. Ella fue un ejemplo de una persona que no temió pagar el precio de andar en el servicio de Dios.
Por Roberts Liardon
Por Roberts Liardon
Kathryn Johanna Kuhlman nació el 9 de mayo de 1907 en Misuri, Estados Unidos. Y tenía catorce años cuando nació de nuevo. Durante su vida relató muchas veces la historia de cómo respondió a lo que parecía ser un llamado soberano proveniente en forma directa del Espíritu Santo, no de ninguna persona. Ella venía de un trasfondo "religioso", más que espiritual, por lo que las iglesias a las que asistía nunca hacían llamados para recibir la salvación.
El padre de Kathryn estaba de pie en la cocina cuando ella llegó corriendo de la iglesia para compartir la buena noticia con él. Acostumbraba contarle todo. En sus propias palabras, se lanzó sobre él y le dijo: "Papá... ¡Jesús ha entrado en mi corazón!" Sin mostrar ninguna emoción, su padre sólo dijo: "Me alegro".
Kathryn recordaba que nunca estuvo realmente segura de si su padre había comprendido en verdad lo que le había dicho. Finalmente, la jovencita decidió asistir a la iglesia bautista a la que iba su padre, en lugar de la metodista a la que iba su madre. Aun entonces, ya tenía ideas propias.
La doncella evangelista
Una característica de aquellos que Dios usa en gran manera es que están dispuestos a dejarlo todo y seguir su dirección. En 1913, la hermana mayor de Kathryn, Myrtle, se casó con un joven y apuesto evangelista que estaba terminando sus estudios en el Instituto Bíblico Moody. Myrtle y Everett Parrott comenzaron un ministerio como evangelistas itinerantes. Aproximadamente diez años más tarde, en 1924, Myrtle y Kathryn persuadieron a sus padres de que la voluntad de Dios era que Kathryn viajara con ellos.
En ese momento, los Parrott tenían su base en Oregon. Habían conocido a un renombrado maestro y evangelista, el Dr. Charles S. Price, quien tenía un ministerio de sanidad y les enseñó sobre el bautismo en el Espíritu Santo.
Kathryn pasó cinco años con su hermana y su cuñado, se preparaba lo que sería la base de su propio ministerio. Trabajaba en la casa para aliviar cualquier carga que su presencia pudiera significar, y pasaba muchas horas leyendo y estudiando la Palabra.
La doncella evangelista
Una característica de aquellos que Dios usa en gran manera es que están dispuestos a dejarlo todo y seguir su dirección. En 1913, la hermana mayor de Kathryn, Myrtle, se casó con un joven y apuesto evangelista que estaba terminando sus estudios en el Instituto Bíblico Moody. Myrtle y Everett Parrott comenzaron un ministerio como evangelistas itinerantes. Aproximadamente diez años más tarde, en 1924, Myrtle y Kathryn persuadieron a sus padres de que la voluntad de Dios era que Kathryn viajara con ellos.
En ese momento, los Parrott tenían su base en Oregon. Habían conocido a un renombrado maestro y evangelista, el Dr. Charles S. Price, quien tenía un ministerio de sanidad y les enseñó sobre el bautismo en el Espíritu Santo.
Kathryn pasó cinco años con su hermana y su cuñado, se preparaba lo que sería la base de su propio ministerio. Trabajaba en la casa para aliviar cualquier carga que su presencia pudiera significar, y pasaba muchas horas leyendo y estudiando la Palabra.
En 1928, los Parrott llegaron a Boise, Idaho. Para este entonces habían adquirido una carpa y tenían una pianista llamada Helen Gulliford.
Poco tiempo después Helen y Kathryn, como Pablo y Bernabé en la iglesia del Nuevo Testamento, decidieron separarse de los Parrot. Un pastor de Boise les ofreció la posibilidad de predicar en un pequeño salón de billar que había sido reacondicionado para servir como salón de reuniones. Ese fue el comienzo del "Ministerio Kathryn Kuhlman".
"¡Quiero que sea grande!"
Después de predicar en todo Idaho, Kathryn y Helen fueron hacia Colorado. Luego de una campaña de seis meses en Pueblo, llegaron a Denver. Un hombre de negocios, Earl F. Hewitt, se había unido a ella en Pueblo, como administrador del ministerio. En ese año, 1933, la depresión estaba en su punto más alto. Sin embargo, ella creía que si servimos a un Dios de recursos limitados, entonces estamos sirviendo al dios equivocado. Kathryn vivía por el principio de fe y confiaba en Dios.
Por eso dijo a Hewitt que fuera a Denver y actuara como si tuvieran un millón de dólares. Le dijo: "Ve a Denver. Alquila el edificio más grande que encuentres. Consigue el mejor piano disponible para Helen. Llena el local de sillas. Manda a publicar un anuncio grande en el Denver Post y haz propaganda por radio, en todas las emisoras. Este es el negocio de Dios, y vamos a hacerlo a su manera: ¡A lo grande!"
Hewitt le tomó la palabra y siguió sus instrucciones. El lugar había sido un depósito de la compañía Montgomery Ward. Las reuniones se prolongaron por cinco meses, durante los cuales se mudaron a otro depósito. Después de cinco meses, un hombre se ofreció a dar un adelanto para un edificio que pudieran usar en forma permanente y que tuviera un gran cartel de neón que diría: "La oración cambia las cosas".
Dado que la respuesta a su ministerio era tan grande, Kathryn accedió a quedarse en Denver.
En febrero de 1935, se abrió el Tabernáculo del Avivamiento de Denver, con el enorme cartel de neón que le habían prometido: "LA ORACIÓN CAMBIA LAS COSAS". El auditorio tenía capacidad para dos mil personas sentadas. Durante los siguientes cuatro años, miles de personas asistieron a las reuniones. Se realizaban cultos todas las noches, excepto los lunes.
El paso en falso
En 1935, un predicador llamado Burroughs A. Waltrip, de Austin, Texas, fue invitado a predicar en el Tabernáculo. Era un hombre extremadamente apuesto, ocho años mayor que Kathryn. Pronto ambos descubrieron que había una atracción entre ellos.
El único problema era que este hombre estaba casado y tenía dos hijos pequeños. Kathryn aparentemente ignoró las señales del Espíritu Santo en su interior, que le indicaban que esta relación era un error. Poco después de su primera visita a Denver, Waltrip se divorció de su primera esposa y dijo a todos que fue ella quien lo había abandonado.
Poco tiempo después Helen y Kathryn, como Pablo y Bernabé en la iglesia del Nuevo Testamento, decidieron separarse de los Parrot. Un pastor de Boise les ofreció la posibilidad de predicar en un pequeño salón de billar que había sido reacondicionado para servir como salón de reuniones. Ese fue el comienzo del "Ministerio Kathryn Kuhlman".
"¡Quiero que sea grande!"
Después de predicar en todo Idaho, Kathryn y Helen fueron hacia Colorado. Luego de una campaña de seis meses en Pueblo, llegaron a Denver. Un hombre de negocios, Earl F. Hewitt, se había unido a ella en Pueblo, como administrador del ministerio. En ese año, 1933, la depresión estaba en su punto más alto. Sin embargo, ella creía que si servimos a un Dios de recursos limitados, entonces estamos sirviendo al dios equivocado. Kathryn vivía por el principio de fe y confiaba en Dios.
Por eso dijo a Hewitt que fuera a Denver y actuara como si tuvieran un millón de dólares. Le dijo: "Ve a Denver. Alquila el edificio más grande que encuentres. Consigue el mejor piano disponible para Helen. Llena el local de sillas. Manda a publicar un anuncio grande en el Denver Post y haz propaganda por radio, en todas las emisoras. Este es el negocio de Dios, y vamos a hacerlo a su manera: ¡A lo grande!"
Hewitt le tomó la palabra y siguió sus instrucciones. El lugar había sido un depósito de la compañía Montgomery Ward. Las reuniones se prolongaron por cinco meses, durante los cuales se mudaron a otro depósito. Después de cinco meses, un hombre se ofreció a dar un adelanto para un edificio que pudieran usar en forma permanente y que tuviera un gran cartel de neón que diría: "La oración cambia las cosas".
Dado que la respuesta a su ministerio era tan grande, Kathryn accedió a quedarse en Denver.
En febrero de 1935, se abrió el Tabernáculo del Avivamiento de Denver, con el enorme cartel de neón que le habían prometido: "LA ORACIÓN CAMBIA LAS COSAS". El auditorio tenía capacidad para dos mil personas sentadas. Durante los siguientes cuatro años, miles de personas asistieron a las reuniones. Se realizaban cultos todas las noches, excepto los lunes.
El paso en falso
En 1935, un predicador llamado Burroughs A. Waltrip, de Austin, Texas, fue invitado a predicar en el Tabernáculo. Era un hombre extremadamente apuesto, ocho años mayor que Kathryn. Pronto ambos descubrieron que había una atracción entre ellos.
El único problema era que este hombre estaba casado y tenía dos hijos pequeños. Kathryn aparentemente ignoró las señales del Espíritu Santo en su interior, que le indicaban que esta relación era un error. Poco después de su primera visita a Denver, Waltrip se divorció de su primera esposa y dijo a todos que fue ella quien lo había abandonado.
El error
Después de dejar a su familia, Waltrip se mudó a Mason City, Iowa, presentándose como un hombre soltero, e inició un centro evangelístico llamado Radio Chapel. Se lo conocía como un evangelista dramático y sensacionalista, y comenzó a emitir diariamente desde la Capilla. Kathryn y Helen fueron allí para ayudarlo a reunir fondos para su ministerio.
Pronto, la relación romántica entre Kathryn y Waltrip, a quien ella llamaba "Mister" se hizo pública. Helen y otros amigos de Denver trataron de persuadir a Kathryn de que no se casara con el apuesto evangelista, pero ella insistía en que su esposa lo había dejado, lo cual lo hacía libre para casarse nuevamente.
Kathryn decidió creer la historia que Waltrip contaba, pero mientras preparaban la boda, su corazón estaba constantemente turbado. No tenía paz en su espíritu. La mayoría de la gente dice que "Mister" no amaba a Kathryn en absoluto. Lo que amaba era su capacidad para atraer multitudes y reunir fondos. Este hombre era bien conocido por su codicia y su estilo de vida extravagante.
Antes de la fecha decidida para el matrimonio en Mason City, Kathryn comentó el tema con sus amigas, Lottie Anthony y Helen. Lottie recuerda que Kathryn dijo: "Es que no logro encontrar la voluntad de Dios sobre este tema". Las mujeres trataron de convencer a Kathryn de que esperara y buscara tener paz en Dios. Pero ella no las escuchó.
Cuando los recién casados regresaron a Des Moines después de la ceremonia, Kathryn hizo algo extraño. Después de registrarse en el hotel, se negó a quedarse con su nuevo esposo. Su amiga Lottie Anthony dice que ella se metió en el auto y se dirigió rápidamente hacia el hotel donde ella y Helen se hospedaban.
Kathryn se quedó en el cuarto de sus amigas, llorando y admitiendo que había cometido un error al casarse, y que pediría la anulación del matrimonio.
Las tres mujeres salieron de Des Moines: esperaban explicar la situación a la congregación en Denver. Pero la congregación no les dio ninguna oportunidad. Estaban furiosos con Kathryn.
Sueños destrozados
La obra que Kathryn había construido tan diligentemente durante los cinco años anteriores se desintegró con rapidez.
Kathryn Kuhlman, la mujer que algunos habían adorado como "perfecta madonna" era, en realidad, un ser humano sujeto a tentaciones. Ella fue una gran mujer de Dios, pero lo que la hizo grande fue la decisión de actuar para recuperarse de su error.
Pero esto no se produjo de un día para otro. Kathryn pasó los siguientes ocho años en completo anonimato en lo que al gran ministerio se refiere.
Pero a partir del momento en que tomó su decisión, Kathryn nunca se apartó del llamado de su vida, nunca se desvió de la senda que Dios había trazado para ella.
El día que kathryn kuhlman murió
Ella cuenta el día que se decidió ponerle punto final fue ese sábado a las cuatro de la tarde morí en ese callejón sin salida. Fue la voluntad de Dios para mi vida.
Hoy puedo llevarte a una calle sin salida en cierta cuidad en un determinado estado, donde rendí todo a cristo: mi cuerpo, mi alma y mi espíritu. Caminando por allí, con lágrimas corriendo por mis mejillas, por primera vez en mi vida, fui toda de El y nada de mí. Cuando rendí total y completamente todo a Jesús, el Espíritu Santo tomo ese vaso vació, y eso es todo lo que el pide. ¡Ese día fue el amanecer del día más grande de mi vida! No tuve un ministerio real hasta ese día que camine por esa pequeña calle sin salida, y me rendí por entero a el.
Hoy puedo llevarte a una calle sin salida en cierta cuidad en un determinado estado, donde rendí todo a cristo: mi cuerpo, mi alma y mi espíritu. Caminando por allí, con lágrimas corriendo por mis mejillas, por primera vez en mi vida, fui toda de El y nada de mí. Cuando rendí total y completamente todo a Jesús, el Espíritu Santo tomo ese vaso vació, y eso es todo lo que el pide. ¡Ese día fue el amanecer del día más grande de mi vida! No tuve un ministerio real hasta ese día que camine por esa pequeña calle sin salida, y me rendí por entero a el.
A partir de ese momento ella nunca se aparto del llamado de su vida, nunca se desvió de la senda que dios había trazado para ella, y nunca mas volvió a ver mister después de que compro un boleto de ida a franklin Pensilvana.
Las muchas voces
Poco después de iniciar sus reuniones en el Gospel Tabernáculo (Pensilvania), comenzó un programa diario en la radio WKRZ en Oil City. A los pocos meses, la respuesta de la gente era tal, que sumó otra estación en Pittsburgh.
Repentinamente, en lugar de que las personas la acosaran, Kathryn se vio inundada de correspondencia; la estación de Oil City finalmente debió prohibir a las personas que entraran al estudio, porque no se podía trabajar.
En esta época del fin de la guerra, el Espíritu Santo se movía para restaurar al cuerpo de Cristo por medio del don de la sanidad. Las grandes campañas de sanidad estaban al orden del día.
En ese momento Kathryn aún oraba principalmente para que las personas fueran salvas. Pero también comenzó a orar e imponer las manos a quienes necesitaban sanidad. No tenía la más mínima idea de que esta área del ministerio le daría fama internacional.
A medida que su ministerio se desarrollaba, Kathryn comenzó a poner menos énfasis en la fe, y más en la soberanía del Espíritu Santo. En sus reuniones no había tarjetas de oración, ni carpas para los inválidos, ni largas filas de personas enfermas que esperaran que ella les impusiera las manos. Kathryn nunca acusó a los que no recibían sanidad de ser débiles en la fe. Parecía que las sanidades se producían en todo el auditorio mientras la gente estaba simplemente en sus asientos, concentrados en Jesús, con la mirada puesta en el cielo.
Demasiados como para nombrarlos a todos
¿Cuáles fueron algunos de los milagros más destacados? Aunque hubo miles y miles de milagros, el mayor milagro, para Kathryn, era que una persona naciera de nuevo. En cierta ocasión, un niño de cinco años, paralítico de nacimiento, caminó hacia la plataforma sin ayuda de nadie. Otra vez, una mujer que había estado paralítica y confinada a una silla de ruedas durante doce años, caminó hacia la plataforma sin ayuda de su esposo. En Filadelfia, un hombre al que le habían colocado un marcapasos ocho meses antes, sintió un dolor intenso en su pecho cuando Kathryn le impuso las manos. Al llegar a su casa, descubrió que la cicatriz de la operación se había borrado, y no estaba seguro de si el marcapasos funcionaba. Más tarde, cuando el médico ordenó tomarle algunas radiografías, descubrieron que el marcapasos había desaparecido ¡y el corazón estaba totalmente sano!
Era común que los tumores se disolvieran, los cánceres se esfumaran, los ciegos vieran y los sordos oyeran. Las migrañas eran sanadas instantáneamente. Aun los huecos en los dientes eran rellenados por intervención divina. Sería imposible dar una lista de los milagros que se produjeron a través del ministerio de Kathryn. Sólo Dios lo sabe.
Ella solía llorar de gozo al ver los miles de personas sanadas por el poder de Dios. Algunos recuerdan que las lágrimas caían hasta sobre sus manos.
También se dice que Kathryn lloraba al ver las personas que se iban de sus cultos aún en sus sillas de ruedas o enfermas. Nunca trató de explicar por qué algunos recibían su sanidad, y otros no. Ella creía que la responsabilidad era de Dios. Le agradaba referirse a sí misma como "vendedora", no "gerente". Cualquier cosa que la Gerencia decidiera hacer, ella estaba obligada a obedecer. Pero solía decir que esa era una de las primeras preguntas que le haría a Dios cuando llegara al cielo.
Estoy bien con mi Dios
El último culto de milagros de su ministerio fue realizado en el Auditorio Shrine de Los Ángeles, California, el 16 de noviembre de 1975. Cuando Kathryn abandonaba el auditorio, una empleada de su oficina de Hollywood vio algo que nunca olvidaría.
Solo podemos imaginar lo que pasaba por la mente de Kathryn: los recuerdos, las victorias, las sanidades, las risas, las lágrimas. ¿Sería posible que ella supiera que jamás volvería a pisar la plataforma? ¿Sería posible que en ese momento estuviera despidiéndose de su ministerio terrenal?
Sólo tres semanas después de ese día de noviembre, Kathryn agonizaba en el Centro Médico Hillcrest de Tulsa, Oklahoma, después de una operación a corazón abierto.
"Quiero irme a casa"
Oral y Evelyn Roberts estuvieron entre las pocas personas a las que se permitió visitar a Kathryn en el Centro Médico. Cuando entraron a su cuarto y se acercaron a su cama para orar por su sanidad, Oral recuerda que sucedió algo muy importante. "Cuando Kathryn se dio cuenta de que estábamos allí para orar por su recuperación, extendió sus manos como formando una barrera y las levantó hacia el cielo". Evelyn Roberts miró a su esposo y dijo: "No quiere que oremos. Quiere irse a casa".
Kathryn Kuhlman fue un tesoro muy especial. Su ministerio fue pionero en llevar a nuestra generación al conocimiento del Espíritu Santo. Ella intentó mostrarnos cómo tener comunión con Él, y amarlo. Kathryn verdaderamente tenía la capacidad de revelarnos el Espíritu Santo como nuestro Amigo. Por esto, nadie puede cerrar este capítulo mejor que ella misma:
"El mundo me ha llamado tonta por haberle dado mi vida entera a Alguien que nunca he visto. Sé exactamente lo que voy a decir cuando esté en su presencia. Cuando mire el maravilloso rostro de Jesús, tendré sólo una cosa para decir: 'Lo intenté'. Me entregué lo mejor que pude. Mi redención será completada cuando me encuentre frente a quien todo lo hizo posible".
Sólo tres semanas después de ese día de noviembre, Kathryn agonizaba en el Centro Médico Hillcrest de Tulsa, Oklahoma, después de una operación a corazón abierto.
"Quiero irme a casa"
Oral y Evelyn Roberts estuvieron entre las pocas personas a las que se permitió visitar a Kathryn en el Centro Médico. Cuando entraron a su cuarto y se acercaron a su cama para orar por su sanidad, Oral recuerda que sucedió algo muy importante. "Cuando Kathryn se dio cuenta de que estábamos allí para orar por su recuperación, extendió sus manos como formando una barrera y las levantó hacia el cielo". Evelyn Roberts miró a su esposo y dijo: "No quiere que oremos. Quiere irse a casa".
Kathryn Kuhlman fue un tesoro muy especial. Su ministerio fue pionero en llevar a nuestra generación al conocimiento del Espíritu Santo. Ella intentó mostrarnos cómo tener comunión con Él, y amarlo. Kathryn verdaderamente tenía la capacidad de revelarnos el Espíritu Santo como nuestro Amigo. Por esto, nadie puede cerrar este capítulo mejor que ella misma:
"El mundo me ha llamado tonta por haberle dado mi vida entera a Alguien que nunca he visto. Sé exactamente lo que voy a decir cuando esté en su presencia. Cuando mire el maravilloso rostro de Jesús, tendré sólo una cosa para decir: 'Lo intenté'. Me entregué lo mejor que pude. Mi redención será completada cuando me encuentre frente a quien todo lo hizo posible".
2/14/2016
“Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.” Salmos 32:10.
“Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.” Salmos 32:10.
¡Oh hermosa recompensa de la esperanza! ¡Señor mío, concédemela a plenitud! El que espera, se siente un pecador mayor que los demás hombres; y he aquí que la misericordia es preparada para él: él mismo sabe que no tiene merecimientos, pero la misericordia interviene, y provee para él en una escala liberal. ¡Oh Señor, dame esta misericordia puesto que yo espero en Ti!
¡Observa, alma mía, qué escolta personal tienes! Como un príncipe que está rodeado de tropas, así estás tú rodeada de misericordia. Enfrente, y atrás, y en todos los costados, cabalgan estos guardias montados de la gracia. Nosotros habitamos en el centro del sistema de misericordia, pues moramos en Cristo Jesús.
¡Oh alma mía, qué atmósfera respiras! Como el aire que te rodea, así también te rodea la misericordia de tu Señor. Para los perversos hay muchas aflicciones, pero para ti hay tantas misericordias que tus aflicciones no son dignas de mención. David dice: “Alegraos en Jehová y gozaos, justos; y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.” En obediencia a este precepto mi corazón triunfará en Dios, y proclamaré mi alegría. ¡Como Tú me has rodeado de misericordia, así también rodearé yo Tus altares, oh mi Dios, con cánticos de agradecimiento!
¡Observa, alma mía, qué escolta personal tienes! Como un príncipe que está rodeado de tropas, así estás tú rodeada de misericordia. Enfrente, y atrás, y en todos los costados, cabalgan estos guardias montados de la gracia. Nosotros habitamos en el centro del sistema de misericordia, pues moramos en Cristo Jesús.
¡Oh alma mía, qué atmósfera respiras! Como el aire que te rodea, así también te rodea la misericordia de tu Señor. Para los perversos hay muchas aflicciones, pero para ti hay tantas misericordias que tus aflicciones no son dignas de mención. David dice: “Alegraos en Jehová y gozaos, justos; y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.” En obediencia a este precepto mi corazón triunfará en Dios, y proclamaré mi alegría. ¡Como Tú me has rodeado de misericordia, así también rodearé yo Tus altares, oh mi Dios, con cánticos de agradecimiento!
Traducción de Allan Román
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